Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

miércoles, 2 de marzo de 2011

El misterio de La Casa de las Sirenas.

Sobre la construcción de La Casa de las Sirenas, palacete residencial de estilo francés ubicado en plena Alameda de Hércules, circulan dos versiones. Según la primera, el origen de La Casa de las Sirenas arranca con la princesa Ratazzi, María Letizia Wyse Bonaparte, descendiente de Napoleón. Buscando un lugar adecuado para su retiro, eligió Sevilla para ello, encargando al barón Haussmann la construcción del edificio. El barón estaba plenamente de moda en aquella época; no en vano había sido comisionado por Napoleón III para la remodelación completa de París, a la que dotó de amplios bulevares (uno de los cuales lleva su nombre), conducciones de agua, red de alcantarillado, zonas verdes (sobre todo el Bois de Boulogne) y todo lo que se consideraba necesario en una ciudad moderna. Personalmente opino que este posible origen responde más a una leyenda romántica, tan de moda en la época, que a la realidad.

Según la segunda versión, más probable por la constatación de documentos históricos, don Lázaro Fernández de Angulo, marqués de Esquivel y rico terrateniente, ordenó la construcción del palacete en el lugar de paseo preferido por la “gente bien” de Sevilla en la época. La Alameda disputaba el señorío como lugar de esparcimiento con el Paseo del Río, que quedó finalmente destinado a caballerías y carruajes, mientras que a la Alameda se solía acudir a pie.
“El Recreo de la Alameda”, que tal fue su nombre original, se alzó sobre un terreno de 1.800 metros cuadrados, de los cuales 1.200 estaban ocupados por  una edificación con techos de pizarra, de dos plantas más un ático abuhardillado iluminado con mansardas. Se encargó del proyecto el famoso arquitecto Joaquín Rodríguez Ayarragaray, que lo comenzó en 1.861, entregándolo tres años después. Contaba con un patio central y jardines afrancesados, aislados del exterior por un muro culminado por motivos románticos. En las rampas laterales que daban acceso a la puerta principal se colocaron dos grandes sirenas de bronce sobre pedestales, y otras menores en las jambas de la portada, que dieron origen al nombre popular de “La Casa de las Sirenas”.El conjunto se complementaba con dos edificios anexos que servían a su vez de tapia, y que se usaban seguramente de caballerizas o almacén. 
Tan sólo seis años después de finalizar la construcción, el marqués de Esquivel vendió la casa. Desde entonces ha pasado por diversos dueños, llegando a ser incluso casa de citas, hasta quedar abandonada desde la década de 1980. Debido al estado de abandono, la casa llegó hasta la auténtica ruina, los tejados se desplomaron y también parte de la fachada sur. Además robaron las rejas de la portada principal y las famosas sirenas, localizadas en un chalet de Castilleja de la Cuesta, propiedad de un conocido anticuario.

La Casa de las Sirenas siempre ha estado rodeada por un hálito de misterio. Diferentes habitantes de la casa a lo largo de los años han visto etéreas figuras por las estancias y oído golpes provenientes de ningún sitio, sonido de pasos inexistentes e incluso murmullos que se alejaban en el aire. Los vecinos del lugar comentaban que debajo de la casa pasaban túneles y que, además, en la casa habitaba un fantasma. 
Imágenes del interior de la Casa de las Sirenas.
Otros decían que cuando la acaudalada familia Portilla  habitaba en ella, uno de sus descendientes podría haber estado confinado dentro de la vivienda hasta el día en que murió. Al parecer, la causa del encierro era su condición homosexual, habría optado por llevar una vida de reclusión dentro de su propia casa, autocastigándose por ello. Otra versión afirmaba que el enclaustramiento no había sido voluntario, sino obligado por sus propios familiares, temerosos de que el "pecado nefando" de su pariente saliera a la luz pública, siendo muchos los que afirmaban que además lo mantenían atado para que no se escapase. Tal vez su muerte fuera natural, tal vez provocada, pero todos coincidían en que el supuesto fantasma que habitaba en las ruinas de la casa era el suyo: ya que había estado atado a la casa en vida (literalmente), seguía estándolo después de muerto. 
Los pequeños jardines rodean la casa.
En 1.992 la adquiere el Ayuntamiento de Sevilla, emprendiendo su reconstrucción, réplica de la original. Actualmente es Centro Cívico del Distrito "Casco Antiguo", con abundantes actividades culturales: conferencias, conciertos, exposiciones, etc. Con su nueva ocupación, han vuelto los hechos inexplicados; los guardas de seguridad perciben de nuevo sucesos extraños, e incluso alguno aseguró haber visto una figura etérea en las caballerizas. Cuando se intenta que sean más explícitos cierran la boca y no quieren dar más detalles, no sé si por “no meneallo” o por órdenes superiores. El caso es que La Casa de las Sirenas ha vuelto con todo su esplendor, tanto en lo arquitectónico como en lo esotérico.