Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

sábado, 5 de febrero de 2011

Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla -II.

GIRALDA Y PATIO DE LOS NARANJOS: Únicos restos almohades de la Catedral.
La Giralda es la torre y el campanario de la Catedral de Sevilla. Destaca por su altura de 104 metros, lo que la hace visible desde gran parte de la ciudad. Su base cuadrada se sitúa a 7,12 metros sobre el nivel del mar, teniendo 13,61 metros de lado.
Fue construida a semejanza del alminar de la mezquita Kutubia de Marrakech (Marruecos), aunque el remate superior y el campanario que eleva y estiliza su estructura, es renacentista.
Las obras se iniciaron en el año 1.184 bajo la dirección del arquitecto Ahmad Ben Baso. La torre tenía una altura de 82 m. Según cuenta el cronista Ibn Sahib al-Salá, las obras se concluyeron el 10 de marzo de 1.198, con la colocación del yamur, cuatro esferas de bronce dorado de diámetro decreciente en el remate superior de la torre.

A raíz del gran terremoto ocurrido en 1.356 cayeron las esferas que la coronaban. En el siglo XVI, se añadió el cuerpo de campanas a cargo del arquitecto Hernán Ruiz II, que además fue encargado por el Cabildo catedralicio, para que el nuevo cuerpo tuviera un remate en forma de estatua que representa La victoria de la Fe. Sin embargo, modernas hipótesis aventuran que puede representar La Fortaleza , según se desprende la inscripción escrita en el cuerpo del Reloj:


"Turris Fortissima Nomen DNI. Proverb. 18"
Dicho Proverbio reza así:
"Torre fuerte es el nombre de Iahveh, a ella se acogerá el justo y estará seguro".

La estatua, fundida por Bartolomé Morel,  fue instalada en 1.568. La palabra “Giralda” proviene de «girar» y significa «veleta de torre que tiene figura humana o de animal». Con el paso del tiempo, ese nombre pasó a denominar a la torre en su conjunto, comenzándose a conocer a la figura que la corona como «el Giraldillo». Entre 1.997 y 1.999, con el fin de proceder a una restauración a fondo del original (presupuestada en 600.000 €), se colocó una réplica de tamaño natural que, una vez cumplida su función, se instaló permanentemente en la Puerta del Príncipe para dar la bienvenida a los turistas que por ella ingresan la Catedral.
Cuerpo renacentista de la Giralda. Hernán Ruiz, el Joven, siglo XVI.
El añadido cristiano consta de un cuerpo de campanas (veinticuatro en total), levantado entre 1.560 y 1.562, rematado con la llamada Terraza de las Azucenas, por las cuatro jarras de azucenas de bronce, una en cada esquina, obras colocadas originalmente en 1.751 y restauradas por el orfebre Fernando Marmolejo Camargo, conocido popularmente como "el prioste de la Giralda".


Después viene el cuerpo del Reloj, el primero que se instaló en un edificio de Sevilla. Ya no existe, pero aún se conserva la maquinaria.
En la base de la torre, a nivel del suelo, se pueden ver varios sillares romanos con leyendas grabadas en latín. Los almohades aprovecharon, al parecer, anteriores construcciones romanas para construir su alminar.
A continuación encontramos el del Pozo, con  una inscripción bíblica antes comentada.
Los cuerpos siguientes tienen todos forma circular. El primero es el de las Carambolas, llamado así por los remates pétreos que lo rodean; está situado sobre la terraza del campanario, conocida como de las Azucenas, por las cuatro jarras con estas flores que adornan las cuatro esquinas y que simbolizan la pureza de María.


Sobre el cuerpo de las Carambolas se encuentra el de las Estrellas, techado con una cúpula y el cupulín o tinaja, esfera de bronce de color negro y 1,45 metros de diámetro sobre la que se asienta la escultura de la veleta.


El campanario contiene cuatro espadañas, que miran a cada uno de los puntos cardinales, con seis campanas cada una; en total, veinticuatro campanas más la situada junto al reloj, conocida por la de San Miguel de las Victorias.
Cuerpo de campanas de la Giralda (veinticinco en total).
Otra curiosidad es que Hernán Ruiz dispuso la colocación de 144 puntos de luces en el añadido renacentista. La causa era la utilización de la Giralda como elemento de iluminación de la ciudad para la celebración de determinados acontecimientos, tanto de carácter religioso, (elección de un Papa, canonización de un santo o la entrada de un nuevo arzobispo en la ciudad) como de carácter civil, (el matrimonio de un rey, o nacimiento de un príncipe). También en algunos casos por haber conseguido alguna importante victoria militar.


A partir del año 1.565, parte de la Giralda estuvo decorada con pinturas al fresco, sobre todo en los espacios situados bajo los paños de sebka (dos en cada lado) y en las claves de los arcos. De su realización se encargó el pintor Luis de Vargas, estando representados los padres de la iglesia, apóstoles y santos patronos sevillanos. En el siglo XVIII se tuvieron que restaurar, ya que prácticamente habían desaparecido. Finalmente se eliminaron y hoy día ya no queda nada de ellas.


A la Giralda se sube hasta el campanario mirador por treinta y cinco  cómodas rampas diseñadas para subir a caballo o mula, con el fin de faclitar al almuecín de turno la llamada a la oración. Cuenta la leyenda que cuando Fernando III entró en la ciudad, subió con su caballo las rampas, con el fin de observar la ciudad que con tanto esfuerzo había conquistado. 
Entrada a la Giralda (desde el interior de la Catedral).
Una vez arriba la visión que se nos presenta es espectacular: a nuestros pies, torreones, cúpulas, espadañas, azoteas, plazas y jardines; y el laberinto de calles del Barrio Santa Cruz; la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería, la Torre del Oro, el Río Guadalquivir y sus puentes: el del Centenario, de las Delicias, de los Remedios, de San Telmo, el de Triana, el del Cachorro, La Cartuja y Alamillo; la Isla de la Cartuja, sede de la Exposición Universal de 1.992, ... y rodeando a Sevilla las colinas del Aljarafe y los Alcores, y más a lo lejos se vislumbra la Sierra Norte sevillana.
El Patio de los Naranjos desde la Giralda.
Azoteas y patios de la Catedral.
Plaza de toros de la Maestranza.
El Patio de los Naranjos es, junto con la Giralda es el único resto que queda de la mezquita almohade. Fue realizado entre 1.188 y 1.196 en su forma definitiva, ya que la Mezquita estaba en uso desde hacía seis años antes y suponemos que contaba con algún sahn provisional.

Puerta del Lagarto exterior.
El rincón que forma la Puerta del Lagarto con el lateral de la Giralda es conocida como "Matacanónigos", debido a los frecuentes remolinos de aire que se forman, los cuales provocan que, en invierno, el que era obligado paso de los canónigos de la Iglesia del Sagrario a la Catedral se convierta en un suplicio.
En su origen era un espacio rectangular, de 43,32 metros de ancho por 81,36 metros de largo. Los lados cortos, al este y oeste, se componían de dos naves paralelas, prolongación de las naves laterales de la mezquita. El lado largo del norte sólo tiene una nave, en línea con el muro exterior.
Toda la obra está realizada en ladrillo, excepto los pilares de los arcos que son de piedra. El conjunto se estructura, al igual que el resto de la mezquita, a base de arcos de herradura apoyados sobre pilares, cuadrados en el interior y cruciformes los que dan al patio. Los lados menores se abren con siete arcos, y trece en el lado mayor. Este último se reparte en dos series de seis arcos a cada lado del gran arco central, llamado hoy Puerta del Perdón. En cada lado menor se abrirían tres puertas a la calle, de la que sólo queda practicable la llamada Puerta del Lagarto, al pie de la Giralda. Se supone, por restos encontrados, que se cubría todo con armadura de par y nudillo. El acceso de esta Puerta del Lagarto conserva aún una pequeña bóveda de mocárabe, que nos da una idea de la decoración que tendría la antigua mezquita.
Si seguimos por el exterior el muro que delimita el Patio de los naranjos nos encontramos, en la esquina de la calle Alemanes, la puerta de entrada a la Biblioteca Colombina. La Biblioteca Colombina, “Fernandina o Hernandina”, como en un principio quiso denominarla su creador Hernando Colón, comienza su andadura por el año 1.509; unos años mas tarde, 1.513, tras visitar Roma, pone en marcha su proyecto de biblioteca. La planifica hacia 1.518 y forma el equipo que trabajará en ella en 1.522. Esta biblioteca nutrirá sus fondos mediante tres caminos: por inversiones, donaciones y la ayuda del Estado.
Las naves del lado de levante del Patio de los Naranjos se cerraron y se levantó un piso intermedio para habilitar una sede a la biblioteca de más de cinco mil volúmenes que donó el canónigo Hernando Colón, hijo del descubridor de América, y que desde entonces lleva como nombre "Biblioteca Colombina". Actualmente es administrada por la Institución Colombina, y mantiene su sede en la nave exterior de este lado junto con la parte colindante del lado norte, quedando abierta la nave interior que da al patio.
Entrada a la Biblioteca Colombina.
Arco de la puerta de entrada de la Biblioteca Colombina.
Cristo de los Ahorcados. Balcón sobre la puerta de Biblioteca Colombina.
A Él se encomendaban los condenados camino de la ejecución.
Después veremos una puerta con vidrio, reja de forja y verja exterior en la que, difícilmente, podremos ver debido a los reflejos un cuadro con una Inmaculada y una pequeña pintura enmarcada de una cabeza de Cristo coronado de espinas.













Inmaculada.

Una nueva ventana aparece a unos pocos metros de la anterior. Su antigua función viene explicada en la placa de mármol que figura sobre ella: para administrar los Santos Sacramentos "a desora de la noche".

Por fin llegamos a la Puerta del Perdón, entrada principal de la antigua mezquita. Ocupa un tramo de la nave norte, con dos grandes arcos de herradura apuntada; llevan el trasdós rehundido y decorado con las yeserías originales, pero muy restauradas. De ella hablaremos más adelante.
Puerta del Perdón.
Toda la fachada norte de la Catedral, que linda con la calle Alemanes, fue restaurada en 2.104.


San Pedro.
San Pablo.

Zona dedicada a oficinas de la Parroquia
del Sagrario.
Fachada de calle Alemanes más
cercana a Avenida de la Constitución.