Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

martes, 30 de septiembre de 2014

Monasterio de San Isidoro del Campo, -VI y final. Sacristía, Sala Capitular y Capilla del Reservado.

Tras la visita a la Sala del Artesonado, terminamos el recorrido de esta tercera galería del Claustro de los Muertos e iniciamos el de la cuarta y última. Como en las anteriores, numerosas pinturas murales elaboradas con técnica al fresco adornan las paredes y hornacinas presentes, según podemos ver en las siguientes fotografías:
Pintura en hornacina, en la que se representa a San Jerónimo con muchos de sus atributos habituales: el león al que libró de la espina, el sombrero cardenalicio de color rojo, la calavera que recuerda la fugacidad de la vida terrena y el libro como símbolo de sabiduría. En el lado izquierdo aparece San Sebastián en su martirio y, al otro lado, creo reconocer a San Juan Bautista.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Monasterio de San Isidoro del Campo, -V. Refectorio y Sala del Artesonado.


Regresamos al Claustro de los Muertos y seguimos como antes el sentido contrario de las agujas del reloj llegando, casi al final de la galería, a la puerta del Refectorio, de traza típica gótico-mudéjar. 
Galería oeste del Claustro de los Muertos.
Entrada al Refectorio.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Monasterio de San Isidoro del Campo, -IV. El Claustro de los Muertos y el Patio de los Evangelistas.

El Claustro de los Muertos era el centro de la construcción original, alrededor del que se organizaban las diversas dependencias del conjunto. De forma rectangular, en su centro vemos el inevitable pozo, rodeado por galerías en sus cuatro lados, formadas por arcos de medio punto enmarcados por alfices, cinco en dos de sus lados y tres en los otros dos, apoyados sobre pilastras cuadradas con los bordes biselados, todo ello construido con ladrillos.
Claustro de los Muertos.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Monasterio de San Isidoro del Campo, -III. El maestro Martínez Montañés.

Las iglesias nueva y antigua están unidas por dos arcos, uno de gran tamaño y otro pequeño, que conducen al mismo sitio. 
Ya en el interior de la primitiva iglesia, a nuestra derecha veremos el coro, que ocupa casi la mitad de la nave; al frente, un arco nos comunica con el Claustro de los Muertos; sobre el arco, el órgano y, a la izquierda, la joya más preciada del monasterio: el retablo dedicado a San Isidoro y San Jerónimo trazado, ensamblado y tallado (incluidas las imágenes) por Juan Martínez Montañés entre 1.609 y 1.613, época de pleno esplendor del Lísipo andaluz. Para su elaboración contó con la ayuda, ahí es nada, de Juan de Mesa, Francisco Villegas, Juan de Oviedo, el Mozo y Francisco de Ocampo, encargándose Francisco Pacheco de la policromía.
El presbiterio visto desde el coro.

martes, 9 de septiembre de 2014

Monasterio de San Isidoro del Campo, -II. La historia del aristócrata torero.

En la entrada anterior hemos pasado revista al personaje de Guzmán, el Bueno, germen de la construcción del edificio que hoy comenzamos a recorrer.
El monasterio, visto desde la rotonda de entrada a Santiponce.