Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

martes, 3 de julio de 2012

Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación (Los Terceros), -I.

A tiro de piedra de la iglesia de san Román, en el arranque de la calle Sol, se encuentra enclavada la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación, más conocida como iglesia de los Terceros, nuestra próxima parada. En ella tiene su sede canónica actualmente la Hermandad de la Sagrada Cena.
Fachada de la iglesia de los Terceros.

La Hermandad de la Sagrada Cena de nuestros días es el resultado de la fusión de tres hermandades diferentes: la de la Sagrada Cena (fundada el año 1.580 en la iglesia de Omnium Sanctorum) y las del Cristo Humillado (con residencia en el hospital de san Lázaro) y Nuestra Señora del Subterráneo (de la iglesia de san Nicolás), que se habían unido anteriormente en 1.613.

La hermandad resultante fijó su residencia en el convento de san Basilio, dependiente de la parroquia de Omnium Sanctorum. Con los avatares que hemos comprobado en otras cofradías de la ciudad (terremoto de Lisboa, invasión napoleónica, incendios fortuitos, desamortizaciones), comienza su particular Vía Crucis, trasladándose sucesivamente de san Basilio a la iglesia de san Gil, vuelta a san Basilio, mudanza al convento de Belén y de aquí a san Vicente. Allí le pilla la desamortización de Mendizábal (1.868), perdiendo casi todos sus bienes y enseres, quedando al borde de la desaparición. El edificio se convierte en cuartel y, ya en 1.958, en colegio de los Padres Escolapios.
Placa que recuerda el pasado de la iglesia.
Años después, residiendo aún en esta parroquia de san Vicente, un grupo de cofrades solicitaría del Arzobispado la aprobación de nuevas Reglas, que se consigue en 1.876, año en el que se reorganiza la Hermandad, con sede desde 1.880 en Omnium Sanctorum.

Tras el incendio del 18 de julio de 1.936 de la iglesia  de Omnium Sanctorum, tiene lugar un nuevo traslado, en esta ocasión a la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación (popularmente conocida como Los Terceros). Allí se mantiene hasta el año1.958, en que se tiene que instalar en la iglesia de la Misericordia.

Finalmente, tan itinerante hermandad regresa en 1.973 de manera definitiva a la iglesia de los Terceros, en la que permanece hasta la actualidad.

En el año 1.995, la hermandad se fusiona con la de la Esclavitud de Nuestra Señora de la Encarnación, residente asimismo en la iglesia de los Terceros.
Parte superior de la fachada.
El templo de Nuestra Señora de la Consolación comenzó a construirse en el siglo XVII, aunque no fue finalizada hasta el siglo siguiente. Su propietaria, la Orden Tercera franciscana, ante las dificultades económicas, tuvo que “subarrendar” o vender capillas a otras hermandades para poder concluir la obra.

Más tarde, la propiedad de iglesia y convento, así como del palacio aledaño de los Ponce de León, pasó al colegio de los Padres Escolapios, que vendió todo el conjunto a una empresa inmobiliaria. Cuando ya iba a ser arrasado todo el terreno, la empresa quebró, haciéndose cargo la Empresa Municipal de Aguas de Sevilla (EMASESA), que restauró completamente la iglesia e instaló sus oficinas en la zona del colegio y del palacio.  El templo fue cedido por decreto cardenalicio a la Hermandad de la Sagrada Cena.
Portada-retablo de la fachada principal.
A falta de datos concretos, se atribuyen las primeras trazas del templo y convento a Juan de Oviedo y su finalización a Leonardo de Figueroa, siendo el fraile franciscano Manuel Ramos el encargado de añadir diversos complementos, como la escalera de comunicación entre las dos plantas del convento.
Parte superior de la portada.
La portada, precedida por un pequeño compás cercado por rejas, presenta forma de retablo, con tres calles separadas por pilastras. En la calle central, mucho más ancha, se abre la puerta de forma rectangular. Sobre ella se dispone un tímpano con el escudo de la Orden acompañado por ángeles. Encima del escudo aparece una representación de Nuestra Señora de la Consolación, sobre la que vuela el Espíritu Santo en forma de paloma. La acompañan  cuatro figuras que coronan las cuatro pilastras: san Antonio de Padua, santa Isabel de Hungría, san Ivo (santo bretón del siglo XIII, patrón de abogados) y santa Isabel de Portugal. Remata el conjunto una imagen del Arcángel san Miguel.
Ático de la portada.
La Virgen de Consolación, titular del templo.
Lado izquierdo. San Antonio de Padua y santa Isabel de Hungría. 
Lado derecho. Santa Isabel de Portugal y san Ivo.
En los lados  aparecen hornacinas presididas por san José de Calasanz y san Francisco de Asís, sobre las que vemos medallones con el relieve de santa Clara y santa Rosa de Viterbo.
San Francisco de Asís.  Arriba, medallón con santa  Rosa de Viterbo.
San José de Calasanz. Arriba, medallón con santa Clara.
En el lado derecho de la fachada se muestra un retablo cerámico de la Virgen del Subterráneo, titular de la Hermandad de la Santa Cena.
Nuestra Señora del Subterráneo.
A casi todas las esculturas que decoran la fachada, realizadas en barro cocido, material poco resistente, les faltan manos e incluso brazos completos, por lo que este templo es conocido chuscamente como “la iglesia de los Mancos”.