Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

domingo, 22 de enero de 2012

El Monasterio de Santa María de las Cuevas (la Cartuja de Sevilla), -III.

Una vez visitado el Claustrillo y dependencias anexas, regresamos a la iglesia y tomamos la salida de enfrente, junto a la entrada de la Sala De Profundis. Nos conducirá al Claustrón o Claustro Grande, el mayor espacio descubierto de todo el conjunto del monasterio.
El Claustrón visto desde la puerta de comunicación de la iglesia.
Vista opuesta, incluida la pintada artística ("Odio los negocios").

Alrededor de este claustro se organizaban las celdas individuales de los padres, aunque en la actualidad solo en el sector Este se conservan testigos arquitectónicos de la obra primitiva. Durante las etapas de la invasión francesa y de la fábrica de cerámica (siglos XIX y XX) sufrió importantes modificaciones. 
Detalles en la zona cubierta por el primitivo arco.
Este claustro, prácticamente desaparecido, se rehabilitó durante el importante proceso de recuperación del Monasterio de la Cartuja para usos culturales. Los hornos en forma de cono fueron construidos en la primera mitad del siglo XIX siguiendo una tipología británica. Con el tiempo, se han convertido en un icono emblemático del lugar.
La iglesia desde el Claustrón.
En la esquina del Claustro Grande situada al fondo a la izquierda (según entramos desde la iglesia) hay un pasillo, a lo largo del cual se alinean una serie de restos arquitectónicos (fustes, basas y capiteles principalmente) que ilustran de manera gráfica la estrecha (y a menudo catastrófica) relación de la Cartuja con el Guadalquivir. A este espacio se le denomina Memorial del Agua.
Imágenes del Memorial del Agua.
Volvemos al Claustrón y rodeamos la iglesia por su zona externa, lo que nos permitirá observar diversos detalles.
Una galería cubierta rodea al Claustro Grande por dos de sus lados.
Vistas del exterior de la iglesia desde las zonas lateral y trasera.
Elementos ya plenamente integrados en la Cartuja, después de dos siglos de existencia, son las chimeneas y los hornos para la cerámica construidos para la fábrica de Pickman. Se conservan la mitad de los que llegaron a existir (cinco de un total de diez), perfectamente restaurados.
Hornos de la Cartuja de Pickman.
Base de uno de los hornos.
Continuará ...