Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El Parque de María Luisa, -IV.

En esta jornada recorreremos los terrenos de la Plaza de América y espacios aledaños, según se muestra en el plano:
Entrando por la puerta de la avenida de la Palmera, encontraremos unos bonitos arriates perfectamente cuidados y media docena de altísimas palmeras.

La plaza está dominada por tres grandes edificios: el Pabellón Mudéjar a la izquierda (actual Museo de Artes y Costumbres Populares), el Pabellón Real enfrente (propiedad del Ayuntamiento) y, a la derecha, el Pabellón de Bellas Artes (hoy Museo Arqueológico Provincial). Las tres construcciones se deben a Aníbal González, entre 1.913 y 1.916 con motivo de la preparación para la Exposición Iberoamericana, aunque muestran características muy diferentes; el Pabellón Mudéjar, como su nombre indica es de estilo mudéjar, el Pabellón Real es gótico y el Museo Arqueológico renacentista.

Al Museo Arqueológico ya dedicamos una entrada en solitario, por lo que me remito a ella para las fotos:

Frente a nosotros, en la zona central de la plaza, encontramos la zona (sobre todo entre los más pequeños) denominada popularmente "parque de las palomas", por el gran número de estas aves que allí se reúnen para comer los arvejones que les dan los visitantes y que se compran allí mismo.
El popular "parque de las palomas". Al fondo, el Museo Arqueológico.
Pequeña fuente en la que beben las palomas.
Compruebo con alegría que la fuente para las personas no solo está restaurada, sino que hay dos (yo recordaba solo una... o media, según el caso). Junto con la Fuente de las Ranas, posiblemente sea la cerámica del parque que históricamente más vandalismo ha sufrido. 
Sigo por la zona central de la plaza y encuentro la glorieta con el reloj de sol. Ya adelanto que toda la zona está perfectamente restaurada, tanto en azulejos como ladrillos o forjados. Bien por Parques y Jardines.
Glorieta del reloj de sol.
Seguimos adelante. Subimos los escalones que nos aúpan al estanque central y miramos a nuestra izquierda:
Pabellón Mudéjar, actual Museo de Artes y Costumbres Populares.
Y después a nuestra derecha:
Pabellón de Bellas Artes, actual Museo Arqueológico.
Delante nuestra está el gran estanque con surtidor y, al fondo, el Pabellón Real.
Estanque de la zona central de la Plaza de América, con el Pabellón Real al fondo.
Artísticas farolas de forja en este espacio.
Camino del Pabellón Real encontramos dos glorietas, una frente a la otra. La de la izquierda es la

Glorieta de Sánchez Marín.
Francisco Rodríguez Marín, escritor, crítico, poeta e historiador literario, nació en Osuna en 1.855. Ejerció la carrera de Derecho como abogado. Escribió obras poéticas y fundó una revista que no tuvo demasiado éxito. Le gustó investigar el folklore y el saber popular de Andalucía, hizo una recopilación de más de quince mil canciones, modismos, acertijos y decires. Fue nombrado académico de la Real Academia de la Lengua Española y difundió extensamente la obra  Don Quijote.
Glorieta de Sánchez Marín.
La glorieta, proyectada por Aníbal González, muestra en su centro un estanque de azulejos con reminiscencias árabes y en los extremos dos pequeñas pilastras que contienen fragmentos de su obra. Enfrente, entre anaqueles, se puede ver un retrato del autor también en azulejo.
Otras imágenes de este espacio.
Frente a esta última visita divisamos la

Glorieta de Miguel de Cervantes.
En la Glorieta de Cervantes hasta hace relativamente pocos años se conservaban dos figuras, una de Sancho Panza y otra de Don Quijote, realizadas en cerámica vidriada. Estas piezas fueron colocadas en 1.992, realizadas por Mensaque, autor también de las originales en 1.921. En la actualidad no están en la glorieta.
Formando un octógono, tiene varios bancos decorados con azulejos estampados de detalles que relatan en forma gráfica su obra magna “Don Quijote de la Mancha”, y anaqueles que indican fechas y lugares importantes en la vida del homenajeado Miguel de Cervantes Saavedra. Encima de estos anaqueles es donde se encontraban las dos reproducciones nombradas.

Glorieta de Miguel de Cervantes.
De don Miguel de Cervantes Saavedra poco se puede añadir que no sepa. Nació el 29 de septiembre de 1.547 y murió el 22 de abril de 1.616. Fue soldado, novelista, poeta y dramaturgo. No existen datos precisos sobre sus primeros estudios pero, sin duda, no llegaron a ser universitarios. Parece ser que pudo haber estudiado en Valladolid, Córdoba o Sevilla. También es posible que estudiara en la Compañía de Jesús, ya que en la novela El coloquio de los perros elabora una descripción de un colegio de jesuitas bastante detallada. Miguel de Cervantes cultivó, pero a su original modo, los géneros narrativos habituales en la segunda mitad del siglo XVI: la novela bizantina, la novela pastoril, la novela picaresca, la novela morisca, la sátira lucianesca, la miscelánea. Renovó un género, la novella, que se entendía entonces "a la italiana" como relato breve, exento de retórica y de mayor trascendencia.
Sobre estos dos anaqueles se mostraban las imágenes antes citadas.
Sendos paños de azulejos adornan el arranque de los bancos.
Proseguimos hasta el Pabellón Real.
Diferentes vistas del Pabellón Real, que fue la primera sede de la Junta de Andalucía.
Cuatro águilas imperiales guardan la plaza. En el escudo figura la Cruz Potenzada o Cruz de Jerusalén, muy utilizada por los caballeros templarios.
Dos heraldos, convenientemente protegidos contra las palomas, custodian la entrada del Pabellón Real.
El Escudo Real sobre el tímpano de la puerta también está protegido de igual forma.
Trasera del Pabellón Real.
Originales farolas de forja.
Para terminar la entrada ya solo nos queda la

Glorieta Virgen de los Reyes.
Situada en un lugar apartado, tras el edificio del Museo Arqueológico, actualmente tan solo contiene una pista de patinaje, cosa extraña porque en Sevilla no se trata de una modalidad deportiva demasiado extendida.
Glorieta Virgen de los Reyes.
Sin embargo, anteriormente tenía un contenido mucho más artístico. Se trataba de un grupo de figuras de cerámica vidriada azul de la fábrica Montalván. Había tres hornacinas: en la primera se presentaba a san Fernando, entre san Leandro y san Isidoro, en la tercera a las santas Justas y Rufina, con la Giralda entre ambas, y en la del centro, subida en un gran pedestal con una fuente adosada al frente, a la Virgen de los Reyes. Un hermoso trabajo realizado en 1.921 para la Exposición de 1.929. La Virgen de los Reyes aún se conserva en el Colegio-Hogar de San Fernando. Todo el conjunto excepto el pedestal fue retirado para evitar su posible destrucción. En el mismo lugar se asignaron fondos en 2.005 y 2.007 para su reposición, pero de eso hace varios años y aquello sigue teniendo la obra parada.

Virgen de los Reyes sobre un pedestal con los escudos de Castilla y León.
Obras en la Glorieta Virgen de los Reyes.
Volvemos pues a la trasera del Pabellón Real (entrada al parque por avenida de la Borbolla a la altura de calle Felipe II) para iniciar la última etapa de este paseo por nuestro querido. Pero eso será en otra en otra entrada.