Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

martes, 13 de diciembre de 2011

Plaza de Toros de la Real Maestranza -I.

La Real Maestranza de Caballería es una corporación nobiliaria, con sede en la ciudad de Sevilla, integrada por unos setenta caballeros, pertenecientes a antiguas familias nobles. Es propietaria de la plaza de toros y lleva a cabo actividades de carácter benéfico, de fomento del arte ecuestre y de apoyo a la tauromaquia.
Vista aérea de la Real Maestranza, donde se aprecia la irregularidad del ruedo.

En la actualidad, ostenta el cargo de Hermano Mayor de la Corporación Su Majestad el rey don Juan Carlos I, representado por el Teniente de Hermano Mayor, presidiendo éste la Junta de Gobierno. Posee una biblioteca de carácter privado, especializada en tres temas: Hipología y Equitación, Genealogía y Heráldica, y Tauromaquia.
Blasón de la institución.
Junto a la plaza de toros se encuentran la Casa y la Capilla de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, que fueron construidas el siglo pasado según planos originales de Aníbal González 1927, aunque posteriormente intervinieron en su construcción otros arquitectos. Se finalizó la construcción en 1.929. La capilla, de una sola nave, se inició en 1.937 y fue abierta al culto en 1.956; en ella se ubicó el retablo barroco, obra de Pedro Roldán, que se encontraba en la primitiva Capilla de Regina Angelorum. Presidiendo dicho retablo figura la imagen de Nuestra Señora del Rosario con el niño en brazos, cuyo autor es Cristóbal Ramos.
Vista general de la Maestranza.
El inicio de la institución de la Real Maestranza tiene lugar justo después de la reconquista de Sevilla por Fernando III, en 1.248. Los caballeros que le acompañaron en tan importante gesta fundan una Cofradía o Hermandad Caballeresca, bajo la advocación de San Hermenegildo, y con el fin de adiestrarse en el manejo de las armas y las prácticas ecuestres.
Edificio anexo a la plaza donde tiene su sede la corporación.
Estatua de S.A.R. la Condesa de Barcelona.
Detalle de la fotografía anterior.
En 1.670, bajo el reinado de Carlos II, se funda el Real Cuerpo de Maestranza de Caballería de Sevilla, cuyo principal fin consistía en el adiestramiento de la nobleza en el manejo del caballo. Entre 1729 y 1733, que coincide con la estancia de Felipe V en Sevilla, el monarca agradece el apoyo prestado por la Maestranza en la guerra de sucesión otorgándole el tratamiento de "Real" y ostentando, desde ese momento, el cargo de Hermano Mayor uno de los hijos del rey. También concede el derecho a vestir uniforme propio en cualquier día, como si fueran oficiales militares. Es en época de Fernando VII cuando la jefatura de la Real Maestranza recae en el propio rey, manteniéndose de igual forma hasta nuestros días.
La Puerta del Príncipe.
Balcón de la Puerta del Príncipe.
Otra vista de la Puerta del Príncipe.
El blasón de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla consiste en un joven corriendo a caballo con guirnalda de laurel en la cabeza y dardo en la mano, dentro de escudo de campo de plata con Corona Real colocado sobre un ara estará sosteniendo por un lado la Diosa de la Paz y por otro la de la Guerra. A los pies irán repartidos trofeos de Maestranza relativos a cada una, como son: al lado de la Paz, alcancías, cabezas, etc; al lado de la Guerra, timbales, clarines, lanzas, dardos, etc. y en medio del ara esta leyenda: UTRIUSQUE INTEREST.
Galería cubierta que une el edificio de la Real Maestranza con la plaza de toros.
La Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla se construyó sobre el llamado monte del Baratillo. Las edificaciones adosadas forman una manzana casi triangular delimitada por tres calles: paseo de Cristóbal Colón, Adriano y Antonia Díaz. El estilo arquitectónico de la plaza es barroco tardío, con detalles neoclásicos. En su conjunto destaca la portada principal, con cuerpo inferior de piedra vista, delimitada por dos torreones, con sendas entradas menores adinteladas (de acceso a los palcos de la Maestranza y de autoridades), en tanto que el resto de la construcción está revestido y encalado.

Hay que destacar la particularidad de que la forma de la arena no es circular, como sucede habitualmente en este tipo de recintos, sino en forma de óvalo irregular, según se puede observar en la fotografía aérea.
Una de las galerías que recorren el coso bajo las gradas.
Puerta del Príncipe desde el interior.
Los azulejos en el túnel de la Puerta del Príncipe recuerdan diversas efemérides.
Salida a la plaza por la Puerta del Príncipe.
Accedemos al recinto a través de la puerta que encontramos a la izquierda de la Puerta del Príncipe donde, previo pago de 6,50 euros, nos entregan el tique y se espera hasta formar un grupo. Las visitas son exclusivamente guiadas y comienzan por el interior de la Puerta del Príncipe. Salimos a las gradas y tomamos a la derecha, deteniéndonos en el tendido 2, donde la azafata nos explica las particularidades del coso. Encima del túnel por el que hemos accedido a la plaza se encuentra el Palco del Príncipe, y a su lado, el de autoridades.
Vistas del ruedo y los burladeros.
Palco del Príncipe.
La Puerta del Príncipe y el Palco del Príncipe.
Continuando por las gradas, bajamos por el siguiente vomitorio y, tras recorrer un breve trecho por la galería que se encuentra bajo las gradas, llegamos a la Sala de Pinturas, situadas en el lugar antiguamente ocupado por la enfermería. En ella se recogen pinturas, estampas y lo que ha venido en denominarse piezas del “imaginario taurino”, es decir, abanicos, pequeñas esculturas, libros iluminados, incluso la serie de grabados coloreados a mano.
Zona izquierda a la entrada de la Sala de Pinturas.
Publicaciones y litografías sobre Tauromaquia.
Antonio Rodríguez "Costillares". Óleo sobre lienzo, siglo XVIII.
Boceto original de la estatua ecuestre de S. A. R. la Condesa de Barcelona realizado en resina. 
Miguel García Delgado, 2.001.
Homenaje a "El Coli". Carmen Laffón, 1.964.
Zona derecha a la entrada de la Sala de Pinturas.
Torero. Bronce de Venancio Blanco, siglo XX.
Montes y su mujer. Óleo sobre lienzo. José Elbo, 1.840.
Ya en sala principal, encontramos las siguientes obras:
Arriba y abajo "Campechano" y "Catalán", óleos de Luis Juliá, siglo XIX.
En el centro, "Derribo a la falseta", de J. Ríos, siglo XIX.
Arriba "Toro de Veragua"; abajo "Toro de Miura". Anónimos, 1.910.
"El rejoneador en la Plaza de Sevilla". Óleo sobre lienzo de José Gutiérrez de la Vega, 1.850.
Arriba y en el centro "Torero en la calle" y "Picador",  de Joaquín Domínguez Bécquer, 1.840. Abajo,  "El picador Trigo", de Valeriano Domínguez Bécquer, 1.860.
De arriba a abajo y de izquierda a derecha:
"Espada y picador". José Rodríguez Panadero, 1.790.
"Torero". Anónimo, 1.920.
"Lagartijo en el día de su alternativa". E, Muriel, siglo XIX.
"Torero y maja". José Denis Delgado, 1.890.
"El espada Juan Lucas". Joaquín Domínguez Bécquer, 1.841.
"Montes". Valeriano Domínguez Bécquer, 1.860.
"Torero en la calle". Joaquín Domínguez Bécquer, 1.841.
"El saludo". Anónimo, siglo XIX.
"Suerte de varas". Ambos de Manuel Rodríguez de Guzmán, 1.850.
"Suerte de varas". John Phillip, 1.850.
"Recibiendo", "Salto a la garrocha", "Suerte de varas" y "Banderillas". Todos de José Elbo, 1.840.
"Suerte de varas". Horace Vernet, 1.840.
"Conducción de ganado en Norteamérica". William R. Wheeler, siglo XIX.
"El coleo". José Benlliure, 1.870.
"Suerte de varas" y "Caída del picador". Ambos de José Elbo,  1.840.
"Toros cruzando un río". José Elbo,  1.830.
"Un apartado". José Elbo,  1.830.
"Vacada del duque de Veragua". Nicolás Ruiz de Valdivia, 1.863.
"Suerte de recibir". Manuel Rodríguez de Guzmán, 1.850.
Continuará...