Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

martes, 29 de marzo de 2011

Dinopétrea 2.011 en Sevilla.

En su itinerante recorrido por toda España, la exposición Dinopétrea ha permanecido en al Casino de la Exposición hasta el 19 de marzo del presente 2.011. Se trata de una muestra de parte de la colección privada de Francisco Javier Vals, considerada la mayor de España, y que ha sido transformada hace un par de años en Fundación Facops (subvenciones mandan).
Cartel de la exposición.
La mayoría de las piezas provienen de fuera de España y se incluyen esqueletos de dinosaurios originales, réplicas, fósiles y también una sección dedicada a los meteoritos. 
Casino de la Exposición.
El lugar de la exposición es magnífico en sí mismo, pero inapropiado por tamaño, ya que las muestras se acumulan muy cercanas entre sí y hay fotografías en la que quieres reflejar una pieza determinada y salen más huesos que en los sueños del “perro de un ciego”.

Otra pequeña crítica, o no tan pequeña, es el precio de las entradas: 6 euros por barba y 4 los niños (sólo están exentos de pagar los menores de tres años) supone que un matrimonio con dos hijos debe apoquinar 20 euros por una visita que se hace en poco más de media hora (filmación inicial aparte). Y más teniendo en cuenta que se trata de una Fundación (se supone que sin ánimo de lucro), subvencionada por el Ayuntamiento, el ICAS y el Casino de la Exposición.

Críticas aparte, veamos lo que es la muestra pura y dura:

Nada más entrar nos ponen un audiovisual con la "historia de la prehistoria", haciendo especial hincapié en los dinosaurios, como es natural.

Después veremos un auténtico meteorito del que no pude obtener imágenes por coincidir con la visita de los alumnos de un colegio que hacían imposible la obtención de la fotografía. Para evitar que me pasara lo mismo con el resto de la exposición, me adelanté rápidamente e inicié la visita por mi cuenta.

Un fémur de Apatosaurus excelsus es el primer espécimen que encontramos. Los apatosaurios o brontosaurios eran unos de los animales más grandes que han existido en la tierra, tenían cerca de 4,5 metros de alto hasta las caderas, una longitud total de 26 metros y una masa de hasta 24 toneladas, peso similar a 4 elefantes adultos.
Las vértebras cervicales y los huesos de las extremidades eran más grandes y más pesados que los del diplodocus, solo que éstos tenían el cuello y la cola largos. El primer cráneo fue identificado en 1.975, un siglo después de que se le diera un nombre. Los apatosaurios tenían garras en sus patas, pero solamente en el pulgar. Los científicos tienen la teoría de que normalmente mantenían levantada la cola un par de metros sobre la tierra. Esto evitaría que el dinosaurio la pisara, o que pusiera su cola al alcance de depredadores.

Para ayudar en el proceso del alimento, el Apatosaurio pudo haber tragado piedras (gastrolitos) de la misma manera que lo hacen muchos pájaros, ya que sus quijadas por sí solas no eran suficientes para masticar las resistentes fibras de las plantas.

Un Trilobites de gran tamaño viene a continuación. Son los fósiles más característicos de la Era Primaria. Eran artrópodos trilobulados (de ahí su nombre) que surgieron hace 540 millones de años y, tras diversificarse en más de 4.000 especies distintas, desaparecieron hace 250 millones de años. 

Exclusivamente marinos, estaban totalmente ausentes de ambientes de agua dulce y salobre; por su forma aplanada, ojos en posición dorsal y dureza de la cara dorsal se deduce que la mayoría eran habitantes de los fondos marinos. Seguramente eran micrófagos, filtrando el barro del fondo en que vivían para obtener el alimento, ya que carecían de apéndices excavadores o prensiles, así como de piezas bucales trituradoras. Algunas especies se hicieron secundariamente pelágicas y desarrollaron expansiones espinosas para favorecer la flotabilidad.

Ammonites. 
Son una subclase de moluscos cefalópodos extintos que existieron en los mares desde el Devónico hasta el Cretácico. Gracias a su rápida evolución y distribución mundial son fósiles excelentes para la datación de rocas (fósil guía).
Steneosaurus bollensis.
Semejante a los cocodrilos de agua dulce actuales, tenía un cuerpo aerodinámico que podía alcanzar los cuatro metros de longitud. Varias hileras de dientes como agujas les servían para capturar peces y calamares escurridizos. Con el tiempo, su piel se volvió más lisa y tuvieron que pasar la mayor parte de su vida en el agua. Como las tortugas acuáticas, sólo subía a la orilla para desovar.
Se desplazaba por el agua dando bandazos con su larga y poderosa cola. Las fuertes y potentes patas le hacían un gran nadador. Los músculos de la parte posterior de la mandíbula permitían al cocodrilo abrir la boca bajo el agua y respirar por las fosas nasales al mismo tiempo sin ahogarse.
Stenopterygius quadriscyssus. 
Género de ictiosauros que vivieron desde el Jurásico Inferior hasta el Jurásico Medio, en las aguas que ocupaban lo que hoy es Alemania, Inglaterra y América del Sur.
De aspecto parecido a los actuales delfines, no se reproducían mediante huevos; fósiles encontrados de hembras embarazadas demuestran que parían sus crías ya vivas.
Keichousaurus hui.
Reptil marino de la familia Pachypleurosaurus, extinguido al final del período Triásico. Muy bien adaptados al medio acuático, los individuos de este género medían tan sólo entre 15 y 30 cm de longitud, con cuellos y colas largas.
Véase el pequeño tamaño comparado con el encendedor.
La cabeza en punta y afilados dientes en este género también indican que su dieta era a base de peces. Algunos especímenes recuperados cuentan con un cúbito especialmente desarrollado, lo que sugiere que pudieron haber pasado algún tiempo en tierra o en pantanos.
Plesiosaurus hawainsi. 
Reptiles marinos que vivieron del final del Triásico hasta final del Cretácico en todos los mares. Como grupo, los plesiosaurios eran los animales acuáticos más grandes de su tiempo, entre dos y treinta metros.
Una curiosidad es su diseño de cuatro aletas. Ningún animal moderno que nade tiene esta adaptación; hay una especulación considerable sobre qué tipo de brazada usaban. Mientras los plesiosaurios de cuello corto pueden haber sido rápidos nadadores, las variedades de cuello largo evolucionaron más para la maniobrabilidad que para la velocidad. También se han descubierto en los esqueletos gastrolitos en sus estómagos, probablemente para ayudar con la flotación.
Psittacosaurus mongoliensis.
Vivió a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 130 y 100 millones de años en lo que hoy es Asia. El género es notable por la gran cantidad de especies que posee. Por lo menos diez especies extintas se reconoce de los fósiles encontrados en diversas regiones de lo que hoy en día es China, Mongolia y Rusia, con una posible especie adicional en Tailandia.
Todas las especies de Psittacosaurus tenían el tamaño de una gacela y eran bípedos herbívoros con un alto y poderoso pico en la mandíbula superior (de ahí su nombre, lagarto loro). Al menos una de estas especies tenía largas estructuras similares a cerdas tubulares en su cola y espalda baja, que probablemente sirvieran para la exhibición ante la hembra, como los actuales pavos reales. 

El Psittacosaurus no es tan familiar para el público en general como su descendiente lejano el Triceratops, pero es uno de los más completos dinosaurios conocidos. Se han recolectado fósiles de más de 400 individuos, incluyendo muchos ejemplares completos.
La abundancia de este dinosaurio en el registro fósil ha llevado a su uso como fósil guía en los sedimentos del Cretácico Inferior de Asia Central.

Mammuthus.
Es un género extinto de mamíferos proboscídeos de la familia Elephantidae conocidos vulgarmente como mamuts. Existieron durante el período Neógeno, desde hace aproximadamente 4,8 millones de años hasta 3.700 años atrás, en las épocas del Plioceno, Pleistoceno y Holoceno. Se han descrito numerosas especies, siendo el mamut lanudo la más conocida de todas. Se han hallado fósiles de mamut en Norteamérica, Eurasia y África.
Los mamuts eran proboscídeos de gran tamaño, de dimensiones superiores a los elefantes modernos. Las especies más grandes conocidas M. sungari (mamut del río Songhua), con una altura en la cruz de 5,3 metros y una longitud de 9,1 metros; y el mamut imperial, tenía una altura mínima de 5 metros en cruz. Entre las especies más pequeñas se encuentran M. exilis (mamut pigmeo), M. lamarmorae (mamut de Cerdeña"), o la raza enana de M. primigenius (mamut lanudo), que tenían una altura en la cruz de 1 a 2 metros. Los mamuts probablemente tenían un peso de entre 6 y 8 toneladas, pero algunos machos excepcionalmente grandes podrían haber sobrepasado las 12 toneladas.
Los mamuts se caracterizaban principalmente por su cabeza abombada, probóscide musculosa y largos colmillos curvados. Las especies norteñas se encontraban recubiertas de pelo para soportar los fríos glaciares de su ecosistema. El colmillo de mamut más grande del que se tiene registro es de un mamut lanudo, cuya longitud alcanzó los 5 metros. Al igual que el elefante asiático, su espalda era arqueada y sus orejas relativamente pequeñas, pero a diferencia de éste, su trompa poseía a su extremo dos lóbulos y sus patas delanteras se dotaban de 5 dedos mientras las traseras de 4.

Triceratops horridus.
Triceratops (cara con tres cuernos) es un género de dinosaurios ceratopsianos ceratópsidos, que vivieron a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 68 y 65 millones de años, en lo que hoy es Norteamérica. Es uno de los últimos géneros en aparecer antes del gran evento de extinción masiva del Cretácico-Terciario.

El tamaño de los individuos de Triceratops se estima entre los 7,8 y 9 metros de largo y 2,9 a 3 de altura. Los Triceratops eran animales herbívoros, recios y voluminosos, pesaban entre 6,1 y 12 toneladas. Lo más distintivo era su gran cabeza, una de las más grande de todos los animales terrestres. Pudo haber medido alrededor de 2 metros de largo, y casi podía alcanzar un tercio de la longitud total del animal. Tenía un cuerno en el hocico y otro par de cuernos de aproximadamente un metro de largo, sobre cada ojo. En la parte trasera del cráneo tenía un volante relativamente corto y óseo. La piel del animal era gruesa y presentaba unas pequeñas protuberancias que se diseminaban por su cuerpo de manera irregular.
La boca recuerda a un pico de loro, mientras que la dentadura revela que la alimentación de los Triceratops era eminentemente herbívora. Tras arrancar los brotes y hojas trituraba el alimento con hileras de dientes localizados en el fondo de la boca que le servían como un mecanismo para esquilar el alimento. Esas piezas dentales crecían de nuevo una vez se desgastaban. Ya que la posición del cráneo es bastante baja, lo más probable es que su comportamiento alimentario fuese eminentemente ramoneador. Los dientes de Triceratops son uno de los fósiles más abundantes del final del Cretácico en el norte de Estados Unidos, sugiriendo que fueron los herbívoros dominantes de su tiempo.

Monolophosaurus jiangi.
El Monolophosaurus ("lagarto de una cresta") es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo carnosauriano, que vivió a finales del período Jurásico,hace aproximadamente 170 millones de años, en lo que hoy es Asia. El género recibe su nombre de la cresta en la cima de su cráneo, y tuvo una dotación de dientes afilados. Llegó a medir cerca de 6 metros de largo y 2 de alto, pesando unos 700 kilogramos. Sus restos fósiles fueron encontrados en un área con presencia de agua, por lo que se piensa que puso haber vivido en las costas de lagos o del océano.
Pachycephalosaurus wyomingensis.
Es la única especie del género Pachycephalosaurus ("reptil de cabeza gruesa"), que vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 68 y 65 millones de años, en lo que hoy es Norteamérica. 
Fue un animal herbívoro u omnívoro que se conoce solamente de un solo cráneo y de algunas piezas de la cúpula de éste extremadamente gruesas. Poseía largas patas y cortos brazos. Pachycephalosaurus es el paquicefalosáurido más grande conocido, midiendo entre 4,5 a 5 metros de longitud y hasta 2.000 kilogramos de peso.
Ursus spelaeus.
El oso de las cavernas u oso cavernario es una especie extinta de mamífero carnívoro de la familia de los Úrsidos. 
Se trata de un oso de gran tamaño que vivió durante el Pleistoceno tardío en buena parte de Europa, desde el sur de Inglaterra al Cáucaso. Es una de las especies de osos prehistóricos más conocida del mundo y uno de los más grandes que ha existido con sus más de 130 cm de altura en la cruz. Los machos alcanzaban hasta los 3 metros de altura en posición erguida y superaban con frecuencia los 440 Kg de peso, hasta 600 en pre-hibernación. Los osos cavernarios son fáciles de diferenciar de los osos pardos (con quienes convivieron durante casi toda su existencia) por su morro menos pronunciado y su frente abrupta y hundida. Los caninos, aunque bien desarrollados, no lo están tanto en comparación con sus poderosos molares, evidencia de una dieta fundamentalmente herbívora y con menor aporte cárnico que en la mayoría de los osos. Las extremidades delanteras son más largas y robustas que las traseras. 
Los osos de las cavernas evolucionaron a partir de la especie Ursus deningeri, hallada en muchos yacimientos del Pleistoceno Medio europeo, y de la que también derivan los osos pardos actuales. La especie apareció hace 250.000 años y se extinguió hace poco más de 10.000. Durante ese periodo de tiempo, su hábitat se restringió estrictamente a los bosques mixtos del continente europeo, evitando las llanuras herbáceas y las zonas de vegetación mediterránea.
Gorgosaurus libratus. 
Gorgosaurus es un género de dinosaurio terópodo tiranosáurido representado por esta única especie. Vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 75 millones de años, en lo que hoy es Norteamérica. Sus restos fósiles fueron encontrados en la provincia canadiense de Alberta y posiblemente en el estado de Montana, Estados Unidos. Los paleontólogos sólo reconocen la especie G. libratus, aunque otras especies pueden haber sido incluidas erróneamente en el género. 
Como todos los tiranosáuridos conocidos, Gorgosaurus fue un bípedo depredador que en su madurez pesaba más de una tonelada y medía nueve metros de largo; con dientes afilados alineados en su hocico; manos con dos dedos relativamente cortos, el Gorgosaurus estaba muy emparentado con Albertosaurus, y distante del Tyrannosaurus. Algunos expertos consideran a G. libratus como una de las especies de Albertosaurus; que puede ser considerada como un sinónimo menor del género. 
El Gorgosaurus vivió en un exuberante ambiente inundable a lo largo de la costa del Mar interior occidental. Fue un superdepredador, en la cima de la cadena alimenticia, conviviendo con abundantes ceratópsidos y hadrosáuridos. En algunas áreas Gorgosaurus coexistía con otro tiranosáurido, el Daspletosaurus. Aunque estos animales eran aproximadamente del mismo tamaño, hay evidencia de que existía una separación en distintos nichos ecológicos entre los dos. Gorgosaurus es el mejor representado de los tiranosáuridos en el registro fósil, con docenas de especímenes. Estos abundantes restos permiten a los científicos calcular la ontogenia, historia de vida y otros aspectos de su biología.

Carcharodon megalodon. 
Entre los animales mas antiguos de la Tierra, se encuentran los tiburones, que aparecieron en los océanos hace más de 400 millones de años, unos 200 millones de años antes de que aparecieran los dinosaurios, y lo que es más sorprendente, su diseño es tan bueno que dura hasta la actualidad, con numerosas especies.
El Carcharodon megalodon, llamado también megalodonte, tiburón megadiente y tiburón blanco gigante, se cree que vivió probablemente entre hace 20 y 1,6 millones de años, aunque se han llegado a sugerir fechas de extinción más tardías. 
Sus restos se han encontrado en el Norte y el Sur América, Europa, Australia, India, Japón y África. Los científicos creen que el tiburón habitó en aguas cálidas de todo el mundo. Este tiburón extinto era un gigante; se estima que alcanzaba una longitud de hasta veinte metros y con un peso que rondaba las cincuenta toneladas.

Mamenchisaurus hochuanensis.
Se trata de un género de dinosaurios saurópodos mamenquisáuridos, que vivieron a finales del período Jurásico, hace aproximadamente 156 millones de años,  en lo que hoy es Asia. 
Los mamenchisaurios debían medir entre 25 metros de largo en las especies más grandes a 16 las pequeñas. El primer esqueleto encontrado medía 18,5 metros, pero tenía la cola incompleta, de los cuales 9 correspondían a las 19 vértebras huecas de que se componía el cuello, uno de los más largos conocido, y pesaba 27 toneladas. Como sus parientes, los diplodocos, los mamenchisaurios tenían las patas traseras más altas que las delanteras. Al parecer viajaba en manadas, posiblemente cuando su alimento escaseaba. Era herbívoro y se alimentaba del follaje de los árboles. 
Las vértebras cervicales están alargadas, que junto con el número creciente de las mismas, producen el cuello más largo en relación al cuerpo conocido para un animal terrestre. Algunos individuos pudieron haber tenido cuellos de 15 metros de largo. Con todo, el cuello era comparativamente ligero, algunas áreas del hueso tenían el grosor de la cáscara de un huevo. Cada las vértebras cervicales tenían dos costillas cilíndricas para fortalecer el cuello, como en otros saurópodos. Algunas características de la espina dorsal son evocadoras al Diplodocus. El número total de caudales y si los extremos de cola formaban un látigo no se conocen. Los fragmentos del cráneo encontraron en la década de los 1980 sugieren que Mamenschisaurus tenía un hocico más alto y cuadrado que Diplodocus, y dientes eran más robustos y con forma de una cuchara.
Tyrannosaurus rex.
Tyrannosaurus ("lagarto tirano") es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo tiranosáurido, el Tyrannosaurus rex, que vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 65 millones de años, en lo que es hoy Norteamérica occidental, con una distribución mucho más amplia que otros tiranosáuridos. Es uno de los últimos dinosaurios no avianos en existir antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario. 
Como otros tiranosáuridos, Tyrannosaurus fue un carnívoro bípedo con un masivo cráneo compensado por una larga y pesada cola. En relación con sus largos y poderosos miembros traseros, los miembros superiores del Tyrannosaurus eran pequeños, pero inusualmente poderosos para su tamaño, y terminaban en dos dedos con garras. Aunque otros terópodos rivalizan o superan con el Tyrannosaurus rex en tamaño, era el tiranosáurido más grande conocido y uno de los mayores depredadores conocidos de la tierra, midiendo hasta 13 metros de largo y más de 4 metros de alto a las caderas, pesando alrededor de 6 a 8 toneladas. Por mucho fue el más grande carnívoro en su ambiente, por lo que T. rex debió haber sido el superpredador, cazando hadrosáuridos y ceratópsidos, aunque algunos expertos han sugerido que era principalmente carroñero. 
Cráneos comparados de T. rex y Giganotosauro.
Han sido hallados unos 30 especímenes, de los cuales tres poseían cráneos completos. El mayor mide 1,5 metros de largo y pertenece a una hembra apodada Sue, cuya réplica es la que aquí se expone. Se pueden apreciar los grandes agujeros o fenestras, que permiten aligerar el peso del masivo cráneo y una clara heterodoncia (dientes de diferentes formas); el diente más grande encontrado hasta ahora ha medido 30 centímetros de largo incluyendo la raíz cuando el animal estaba vivo, haciéndole el diente más grande de cualquier dinosaurio carnívoro. 
Existen numerosas controversias sobre los T. Rex. Una de ellas es la velocidad a la que se desplazaban que, según autores, oscila entre 18 y 72 Km/h. Otro motivo de discusión es si cazaban sus presas o eran carroñeros, parcial o totalmente. En cualquier caso, no se le puede negar al Tyrannosaurus rex el mérito de ser el dinosaurio más popular del mundo.

Giganotosaurus carolinii.
Giganotosaurus (reptil gigante del sur) es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo carcarodontosáurido, que vivió a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 96 millones de años, en lo que hoy es Sudamérica. 

El nombre de la especie tipo y unica especie conocida, Giganotosaurus carolinii, es en reconocimiento del cazador de fósiles que lo descubriera en 1993, Rubén Carolini. Medía hasta 13 metros de longitud y pesaba unas 13 toneladas. Se trata de uno de los más grandes terópodos conocidos, superado por el Spinosaurus pero ligeramente más grande que el Carcharodontosaurus y el Tyrannosaurus. 
Comparativa entre los terópodos de mayor tamaño.

El Giganotosaurus era un depredador bipedo, con un masivo craneo sostenido por un cuello poderoso, extremidades superiores cortas en proporción a su tamaño, provistas de tres dedos terminados en garras curvas y afiladas y extremidades inferiores poderosas, en las que destaca el fémur mas largo que la tibia, por lo que sus piernas lo dotaban de gran soporte pero no de gran velocidad; de ahí que se considere que el Giganotosaurus era un depredador de emboscada o cazador de presas lentas como los saurópodos. Poseía una larga cola que servia de contrapeso y para mantener el equilibrio. 
En cuanto a la apariencia de la piel, el Giganotosaurio pudo haber poseído una piel similar a la de los actuales lagartos grandes como el Dragón de Komodo, de un color que le sirviera para camuflarse con su medio con colores oscuros como marrones y negros, y en los machos pudo haber existido un color llamativo en las crestas o papadas (si es que tenía), como rojos o naranjas vivos para atraer a las hembras. La desventaja del giganotosaurus era su fuerza mandibular ya que era mucho menor que la del tyranosaurio, llegando hasta los 3.7 toneladas de presión con unos dientes de 15 a 20 cm. Se ha calculado que podían desplazarse a unos 14 metros por segundo, alrededor de 50 kilómetros por hora.
Cráneos de tiranosaurio (izquierda) y giganotosaurio (derecha).

Los giganotosaurios, aunque más grandes que los tiranosaurios, poseían un cerebro de menor tamaño, en forma de banana, en el que se destacaban los bulbos olfatorios, más desarrollados que los del tiranosaurio. Sin embargo, la comparación entre ambos revela que este último habría tenido lóbulos ópticos más desarrollados que los del dinosaurio patagónico.
Thalassomedon haningtoni.
Elasmosaurus es un género representado por dos especies de plesiosauroides elasmosáuridos que vivieron durante el Cretácico Superior, en lo que hoy es Estados Unidos y Japón. 
Es el plesiosauroide más largo que se conoce. Mide catorce metros de longitud total, de los que ocho corresponden al cuello. De cabeza pequeña, este reptil marino se alimentaba de peces y calamares. Adaptados a la vida acuática, desovaban en tierra, como las actuales tortugas. Se extinguieron hace 65 millones de años. 
Su gran cuello era posible gracias a la existencia de numerosos huesos suplementarios (vértebras cervicales) en su interior. Un reptil típico posee un promedio de entre cinco y diez de estas vértebras, un plesiosaurio alrededor de de 25, pero el Elasmosaurus tenía más de 70, que le otorgaban al cuello una gran fortaleza y flexibilidad. 
El cráneo era delgado y aplanado, apenas más voluminoso que el propio cuello. El afinado hocico le proporcionaba una silueta aerodinámica, que le permitía desplazarse a mayor velocidad a través del agua. Los largos dientes no podían aplastar conchas de los moluscos, pero sí atraparlos en la boca para luego engullirlos. 
Inicialmente se pensaba que el método de caza de este animal consistía en nadar en la superficie, levantando la cabeza por encima del agua con su largo cuello; tras notar a una victima bajo la superficie, se lanzaría hacia abajo, casi como una serpiente. Sin embargo, esta teoría es improbable, ya que la posición de sus ojos le dificultarían ver hacia abajo fácilmente; por el contrario, podían ver sin problemas hacia arriba y acechar a su presa desde abajo.

Yangchuanosaurus shangyhuansis.
Yangchuanosaurus (reptil de Yang-chuan) es un género de dinosaurios terópodos sinraptóridos, que vivieron durante el Jurásico superior, hace aproximadamente 156 millones de años, en lo que hoy es Mongolia y la provincia china de Sichuan. 
Los yangchuanosaurios alcanzaban unos siete metros de largo, con un cráneo de 80 cm. En el rostro y morro tenían gran cantidad de rugosidades y cuernos, como los ceratosaurios. Poseían una larga cola que alcanzaba la mitad de la longitud total del cuerpo. El diseño básico del cuerpo  era más primitivo que el de los alosáuridos. Los yangchuanosaurios, al igual que otros terópodos tales como el sinraptor, representan el escalón previo en la evolución de los alosaurios. 
Los yangchuanosaurios eran uno de los grandes carnívoros de su tiempo. Compartían el territorio con otros saurópodos como los mamenchisaurios y los omeisaurios.

Deynonychus antirrhopus. 
Deinonychus (garra terrible) es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo dromeosáurido, que vivió a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 119 y 97 millones de años, en lo que hoy es Norteamérica. 

Deinonychus era un corredor muy ágil y veloz, cualidades que se veían favorecidas por su cola larga y rígida, siempre levantada, que le ayudaba a mantener el equilibrio durante la carrera. Aunque estaba estrechamente emparentado con el velociraptor de Mongolia, el deinonico se diferencia fácilmente a simple vista por su morro más corto, constitución más robusta y mayor tamaño. El mayor espécimen conocido de Deinonychus alcanzó los 3,4 metros de largo, con un cráneo de alrededor de 410 milímetros, una altura de cadera de 87 centímetros y un peso máximo de 73 kilogramos. Poseía una gran cabeza, con alrededor sesenta dientes curvados hacia atrás, con forma de cuchillo. 
El nombre “garra terrible” se refiere a la garra inusualmente grande, en forma de hoz en el segundo dedo de cada del pie trasero, que probablemente se levantaba para que no tocara el suelo mientras que el dinosaurio caminaba apoyando en el tercer y cuarto dedo del pie. Históricamente se pensó que el Deinonychus golpearía con el pie de la garra en hoz para realizar grandes cortes en su presa, pero pruebas recientes en reconstrucciones del similar velociraptor sugieren que las garras se utilizaban para apuñalar, más que para desgarrar. 
Las garras delanteras poseían sólo tres dedos igual de fuertes y coronados por garras curvas del mismo tamaño; el primer dígito era el más corto y el segundo era el más largo. Cuando no se usaban para aferrar a la presa, estas garras se recogían bajo el brazo, de forma similar a como un ave recoge sus alas. 
Yacimientos con cientos de individuos fosilizados y esqueletos de otros dinosaurios con dientes de deinonico de distinto tamaño incrustados indican claramente que esta especie era un animal social que vivía en manadas. Los deinonicos se valían de su gran número para cooperar en la caza y dar muerte así a animales mucho mayores que ellos. Parece que el gran herbívoro Tenontosaurus de hasta 6,5 metros de longitud (más del doble que un deinonico adulto) era una presa habitual en su dieta. 
El deinonychus estaba seguramente emplumado como su cercano pariente el velociraptor, hecho demostrado en 2.007 basándose en las marcas de las plumas en los brazos, iguales que en pájaros modernos. Este descubrimiento reciente agregó el peso a las teorías ya fuertes que todos los dromeosáuridos poseían plumas.

Chasmosaurus belli.
Chasmosaurus (lagarto abierto) es un género de dinosaurios ceratopsianos ceratópsidos, que vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 70 millones de años, en lo que hoy es Norteamérica. Su nombre se debe a las grandes aberturas que tiene su característica gola. Inicialmente fue llamado Protorosaurus, pero este nombre había sido publicado previamente para otro animal. 
Chasmosaurus era un ceratópsido de tamaño medio, entre 5 y 6 metros de largo para una altura aproximada de 2 metros, presentando un peso estimado de unas 3,6 toneladas. Como todos los ceratópsidos, los chasmosaurios eran cuadrúpedos y herbívoros. Tenían una enorme gola en forma de corazón que cubría hombros y cuello, y que utilizaban para disuadir a los depredadores, atraer a su pareja o incluso como método de termorregulación. Poseía un cuerno pequeño sobre la nariz y dos sobre sus ojos. El descubrimiento de restos de piel fosilizada de chasmosaurio, reveló la presencia de osteodermos (placas óseas) en ésta, ubicados en filas uniformemente espaciadas, con cinco o seis lados. Desafortunadamente, nada se puede aprender sobre la coloración de Chasmosaurus de las muestras fósiles conocidas de la piel. 

Tenía uno de los cráneos más grandes que se conocen en un animal terrestre. El cráneo medía 2 metros de longitud y constituía cerca de una cuarta parte de la longitud total de todo el cuerpo. 
El hecho de haber encontrado huesos de varios individuos agrupados en algunos yacimientos en Alberta (Canadá) sugiere que vivían en manadas. Algunos de los yacimientos llegaban a contener restos de decenas o incluso cientos de individuos. Estos yacimientos se formaron con gran rapidez, creyéndose en la actualidad que toda una manada pereció al intentar cruzar el río a nado. Las circunstancias parecen apuntar a que dinosaurios cornudos migraban a través de grandes distancias, como algunos herbívoros actuales, aunque sea una idea difícil de probar.
Dsungaripterus weii. 
Los pterosaurios (Pterosauria, "lagartos alados") son un clado (conjunto de especies con un antepasado común) de saurópsidos arcosaurios voladores que existieron durante casi toda la Era Mesozoica (228 a 65 millones de años). 

Fueron los primeros vertebrados en conquistar el aire. Sus alas estaban formadas por una compleja membrana sostenida por el cuarto dedo de la mano, que estaba hipertrofiado. Su cuerpo estaba cubierto de pelo, preservado en fósiles de al menos tres especies distintas.  

El Dsungaripterus ("ala de Dzungaria") es un género que agrupa a pterosaurios pterodactiloideos que vivieron a principios del Cretácico Inferior, hace unos 145 millones de años. Sus restos fósiles fueron encontrados en Asia Central. Su nombre deriva del lugar de China donde se hallaron sus restos. 
Medía entre 2 y 3 metros de envergadura. Era un pterosaurio de talla considerable, con la cabeza y el cuello del tamaño de un brazo humano. Presentaba una cresta ósea sobre la cabeza que se prolongaba sobre el pico. 
Tenía numerosos dientes redondeados y romos, pero el extremo del pico carecía de ellos y era puntiagudo y curvado hacia arriba; posiblemente lo introducía en la arena y el lodo en busca de gusanos y moluscos a los que trituraría con sus dientes posteriores.
Una última fotografía para ilustrar lo que comentaba al principio sobre la falta de espacio para una exposición de este tamaño: