Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

viernes, 28 de enero de 2011

Leyenda del cuerpo incorrupto de San Isidoro y el sueño del obispo Alvito.


Cuando ocupó el trono de Sevilla a la muerte de su padre, el rey Almutamid estableció un tratado con Fernando I, rey de Castilla y de León, manteniendo una excelente relación con el mismo, al que colmaba de lujosos regalos y presentes. 
La Corte de Almutamid.
En cierta ocasión, el rey Fernando comunicó a Almutamid su deseo de recuperar las reliquias de las santas Justa y Rufina, que suponía sepultadas en algún antiguo templo visigodo. Como el rey sevillano desconocía el emplazamiento de tales restos, contestó a Fernando que enviara personas que fueran capaces de encontrarlos, que él les facilitaría la labor con todos los medios a su alcance.

De esta manera, llegó a Sevilla una comitiva encabezada por el obispo de León, de nombre Alvito, al que en su época se tenía tanto por sabio como por santo. El rey Almutamid cumplió su palabra y alojó cumplidamente a los invitados en el Palacio de la Barqueta (hoy Monasterio de San Clemente).
Tras un año entero de infructuosas pesquisas por todos los templos visigodos de la ciudad, Alvito se dio por vencido y comunicó a Almutamid su próxima partida. Sin embargo, la noche antes de su marcha se le apareció en sueños un hombre vestido con blanca túnica y tocado con mitra de obispo que afirmó ser San Isidoro, (obispo de Sevilla durante treinta y ocho años, considerado el mayor erudito de su época), y que, como premio a su piedad y perseverancia, le comunicaría el lugar donde reposaba su cuerpo. Así lo hizo, pero, antes de desaparecer, también le dijo que no podría concluir su misión, ya que fallecería en el plazo de tres días.
San Isidoro. Altar de Plata. Catedral de Sevilla.
Al día siguiente, el obispo Alvito comunicó a sus acompañantes y al rey Almutamid lo sucedido, y todos juntos se dirigieron a la vecina localidad de Santiponce. En el lugar exacto donde la aparición indicó entraron una losa, bajo la cual se encontró un féretro con el cuerpo incorrupto de San Isidoro. Posteriormente, sobre ese mismo lugar se levantaría en su honor el Monasterio de San Isidoro del Campo.
Monasterio de San Isidoro del Campo, erigido en el lugar
 en que se encontró el cuerpo incorrupto de San Isidoro.
Mientras se preparaba el cuerpo para su traslado, el resto de la profecía también se cumplió. El pío obispo Alvito fallecía al tercer día de la aparición.
Se cuenta que el rey Almutamid quedó muy afectado con estos hechos, despidiendo los restos de ambos santos hombres con todos los honores cuando salieron por la Puerta de la Macarena en dirección a León. 
Descubrimiento y traslado del cuerpo incorrupto de San Isidoro.
Lienzos conservados en el refectorio del monasterio de San Isidoro del Campo, Santiponce, Sevilla.