Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

sábado, 20 de enero de 2018

Museo de Artes y Costumbres Populares. Parte V.

Nuestra próxima parada es la sala V, dedicada a Cerámica y Azulejería. Allí podemos ver cuatro vitrinas con una serie de objetos de barro y distintos acabados: tinajas, ánforas, escudillas, juegos de café, platos.
Alfar, procedente de Cortegana, Huelva.
Producción típica de Cortegana.

En la sala VI aparecen cuatro vitrinas con muestras de cerámica popular andaluza,  muchas de los cuales han perdido su función original, pasando a ser elementos de decoración y adorno. 
Cerámica popular andaluza.
La sala VII recoge numerosas muestras de los tres grandes centros de producción de cerámica españoles entre los siglos XV y XIX: Manises, Talavera y Triana.  
Sala VII. Cerámica artística.
Cerámica de Manises.
Cerámica de Talavera y Puente del Arzobispo. Siglos XVI al XVIII. 
Cerámica de Talavera.
Cerámica de Manises.
Cerámica de Triana.
Cerámica de la Cartuja de Sevilla.
Piezas diversas de la Cartuja de Sevilla.
Vistos los objetos de cerámica de las distintas regiones españolas, nos encontramos con la representación de una bodega procedente del Condado de Huelva
Bodega del Condado de Huelva.
Las bodegas andaluzas, a diferencia de las subterráneas del norte del país, se instalan en grandes naves dotadas de pequeñas ventanas que permitían el control de la temperatura y humedad del interior. Los grandes barriles (llamados botas o bocoyes, con capacidad para 500 litros) se superponen en tres o cuatro hileras, llamadas andanas. La fila superior (criadera) es la que contiene el vino más joven que, a medida que va envejeciendo, se trasvasa a la bota inmediatamente inferior. De esta se extrae la misma cantidad que se haya añadido, que se pasa al bocoy inferior, y así sucesivamente, hasta llegar a la fila inferior, denominada solera o botas madre, de las que se extrae el vino que se sirve al cliente.
Normalmente, las antiguas bodegas tenían un espacio reducido ocupado por una pequeña taberna, dotada de sencillas sillas y mesas, en las que se podían degustar los distintos vinos procedentes directamente de las botas. 
Taberna de la bodega.
Continuará próximamente.