Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

viernes, 15 de enero de 2016

Capilla de San Andrés, apóstol (Hermandad de los Panaderos).

A partir de los siglos XIII y XIV se produce en tierras de Castilla un fenómeno importado del resto de Europa, consistente en la fundación de hospitales para pobres por parte de miembros de la nobleza, como expresión de piedad y caridad. Sevilla no es ajena a tal circunstancia, y de ello dan fe los numerosos centros inaugurados en nuestra ciudad,  algunos de los cuales aún perduran.
Capilla de San Andrés (Los Panaderos).

En la antigua calle de Quebrantahuesos, actual Orfila, el gremio de alarifes, arquitectos y maestros de obras fundaron a principios del siglo XVI una institución hospitalaria alrededor de la ermita de San Andrés, de la tomó el nombre.
A finales de este siglo se contaban de Sevilla más de cien hospitales, la mayoría de ellos con pésimas condiciones higiénicas y escasísimos recursos. El cardenal Rodrigo de Castro impuso orden el año 1.587, agrupándolos todos (rentas y propiedades incluidas) en tan solo dos: Amor de Dios y Espíritu Santo. Se trató de una importante decisión con consecuencias en muy diversos aspectos de la ciudad; pero ya es otra historia, de la que hablaré en otra ocasión.
La escultura de San Andrés preside la portada.
Volviendo al hospital de San Andrés, cabe señalar que en 1.760 fue sometido a una profunda reforma, atribuida a Ambrosio de Figueroa, que intervino en la capilla del hospital (lo único que queda en la actualidad), que tomó el aspecto que luce hoy en día. La portada posee vano adintelado, flanqueado por pilastras pareadas de orden toscano,  que sostienen un entablamento con frontón curvo partido, en cuyo centro vemos una escultura en piedra del titular de la capilla, de bastante calidad y autor desconocido. Un gran óculo aporta luz al recinto y una  espadaña de un solo vano corona el conjunto.
A los lados vemos dos retablos cerámicos pintados por Antonio Kiernam que representan a las imágenes titulares de la Hermandad de los Panaderos: Nuestro Padre Jesús del Prendimiento y María Santísima de Regla.
Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento. Antonio Kiernam, 1929. (Cortesía de www.retabloceramico.net).
Nuestra Señora de Regla. Antonio Kiernam, 1929.
(Cortesía de www.retabloceramico.net).
Aprovechamos que la capilla está abierta porque es Navidad y montan un belén (tan solo hay misa una vez a la semana y el resto del tiempo está cerrada) para pasar a su interior. Tiene planta cuadrada y pequeño tamaño. El elemento que más destaca (imágenes aparte) es la bóveda, gallonada, apoyada sobre pechinas que se sostienen en una cornisa que recorre el perímetro del templo. Está decorada con pinturas, recientemente restauradas, que representan a los cuatro Evangelistas y los cuatro Padres de la Iglesia Latina.
Vista general.
Bóveda de la capilla.
En el muro de la izquierda podemos ver el Santísimo Cristo del Perdón, un crucificado de tamaño natural, tallado en 2.010 por Manuel Martín Nieto y donado por un anónimo hermano de la Corporación. En Él destaca el elaborado tratamiento de la cabeza y del paño de pureza.
Santísimo Cristo del Perdón. Manuel Martín Nieto, 2.010.
Sobre él se ha colocado tras la reciente restauración integral de la capilla, una pintura con la escena de La Curación del ciego por San Andrés, antes situado en la sacristía.
La Curación del ciego por San Andrés.
A continuación, formando chaflán, está situado el grupo escultórico formado por San José con el Niño Jesús. No he podido averiguar ningún dato sobre la talla, autor, época o tiempo que lleva en la Corporación. Se agradecería alguna aportación.
San José con el Niño Jesús.
Ya en el presbiterio, situadas a los lados del arco de medio punto que da acceso a la capilla mayor, se pueden observar dos tallas de tamaño académico: San Judas Tadeo, a la izquierda, portando sus atributos habituales, hacha y libro, y una Inmaculada Concepción, de similares características.
San Judas Tadeo.
Inmaculada Concepción.
Sobre el mencionado arco se coloca un tríptico de formato mixtilíneo, con la Inmaculada en el centro y ángeles a los lados portando los símbolos marianos del espejo y la escalera. Es atribuido a Juan Ruiz Soriano, en el siglo XVIII.
Tríptico.
La capilla mayor es rectangular, de pequeño tamaño. Acoge tan solo el retablo mayor y, en los laterales, dos puertas que conducen a sacristía y dependencias de la hermandad.
Retablo Mayor.
El actual es el tercer retablo que acoge la capilla. El más antiguo fue contratado con el pintor Luis de Valdivieso en 1.564. Comprendía la escena de la Quinta Angustia (Jesucristo muerto en los brazos de la Virgen, acompañada por San Juan y la Magdalena) en el centro y, a los lados, sendas tablas pintadas con las imágenes de San Andrés y San Lorenzo. El banco mostraba El Martirio de San Andrés. Se ignora dónde fueron a parar.
El segundo de los retablos mayores era obra de José de Guillena, con dorado a cargo de Juan Moreno, finalizada en 1.753. Era de estilo barroco y un solo cuerpo, con estípites que separaban las tres calles, todo ello abundantemente adornado con motivos vegetales. Estaba presidido por una apreciable talla de San Andrés que aún se conserva (algunos la atribuyen a Pedro Roldán), escoltada por pequeñas tallas de San José y de San Serafín de Montegranario, un capuchino que vivió en el siglo XVI, quien fue albañil antes que fraile.
Retablo de José de Guillena. Mediados del siglo XVIII.
El deficiente estado de conservación y un masivo ataque de xilófagos (además de su escasa calidad, todo hay que decirlo) decidió a la Junta de Gobierno a desmontar el retablo en 1.978 y encargar uno nuevo a la empresa “Sucesores de Castillo Lastrucci”. El actual es de estilo neobarroco, muy plano, con dos pilastras corintias enmarcando el cuerpo central y zona superior  de forma semicircular. Aparecen en él las imágenes de los titulares de la Hermandad del Prendimiento: Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento (Castillo Lastrucci, 1.945), María Santísima de Regla (siglo XVII, atribuida a La Roldana) y San Juan Evangelista (Gumersindo Jiménez Astorga, hacia 1.877).
Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento.
Antonio Castillo Lastrucci, 1.945.
María Santísima de Regla. Atribuida a La Roldana.

San Juan Evangelista. Gumersindo Jiménez Astorga, hacia 1.877.

Visto ya el retablo mayor, tan solo nos resta contemplar la efigie del titular de la capilla, San Andrés Apóstol, ya mencionado anteriormente, datado en el siglo XVII y atribuido a Pedro Roldán. Es de tamaño algo menor del natural y porta en sus manos los atributos habituales, libro y cruz en forma de aspa.
San Andrés Apóstol.
Termina aquí el recorrido por esta pequeña capilla Sevilla. Hay que agradecer a la Fundación Sevillana Endesa el patrocinio de la restauración integral de la capilla, que ha quedado de dulce. Sería deseable (comprendo que es complicado) un más amplio horario de apertura y, esto es más sencillo, un poco más de información en la página web de la Hermandad, que se ha quedado un poco canija. 

Aprovecho la ocasión para dedicar esta entrada a la doctora Isabel María Martín Báez, "panadera" de pro.