Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

jueves, 8 de enero de 2015

Visitando la Catedral, -VII. Capilla de Santiago.

Continuamos nuestro recorrido por el lado norte (nave del Evangelio) del templo. 



Junto a la Capilla de Scalas veremos la Capilla de Santiago.
Vista de las capillas de Santiago y San Francisco.
Capilla de Santiago.
El muro derecho de la capilla esta ocupado por un retablo-marco ensamblado en 1.663 por Bernardo Simón de Pineda, al igual que el de la capilla de San Antonio, ya visto, y el de la de San Francisco, que visitaremos en la siguiente entrada. Una pintura de grandes dimensiones ejecutada por Juan de Roelas en 1.609, que representa a Santiago en la Batalla de Clavijo, ocupa el cuerpo del retablo, en tanto que en el ático aparece la escena del Martirio de San Lorenzo, pintado por Valdés Leal en 1.663.
Retablo de Santiago. Santiago en la batalla de Clavijo. Juan de Roelas, 1.609.
En el ático vemos El martirio de San Lorenzo, de Valdés Leal (1.663).
En la mesa del altar podemos distinguir una vitrina que contiene un pequeño grupo escultórico tallado en madera y policromado, La Piedad, de estilo barroco, autor anónimo y fechado a finales del siglo XVI.
La Piedad. Anónimo de finales del siglo XVI.
Ante el muro frontal destaca el sepulcro de alabastro del arzobispo Gonzalo de Mena, obra gótica datada en 1.401. En su frente y sus laterales lleva relieves con temas evangélicos y sobre el sarcófago se encuentra la figura del arzobispo.
Muro frontal de la capilla.
El viajero sepulcro del arzobispo Gonzalo de Mena.
Gonzalo de Mena y Roelas fue un  sacerdote toledano, de origen noble, que vivió en la España del siglo XIV. Nombrado obispo de Calahorra, y más tarde de Burgos, llegó a ser consejero y tutor de Enrique III de Castilla y, finalmente, arzobispo de Sevilla. Fundó un hospital para negros, en cuya capilla tuvo su germen la actual Hermandad de los Negritos, y, en 1.400, el monasterio de Santa María de las Cuevas. Además, durante su mandato tuvo lugar el gran terremoto de 1.396, que produjo tan grandes daños en la mezquita-catedral que el obispo ordenó el derribo de la misma y el inicio de la construcción de la catedral gótica que hoy conocemos.
Zona del muro situada sobre el sepulcro.
En 1.401 falleció durante una epidemia de peste, siendo enterrado en la Capilla de Santiago de la Catedral de Sevilla, pues la Cartuja aun no estaba terminada. Cuando terminaron las obras, los monjes cartujos solicitaron la devolución de los restos del fundador del monasterio, a lo que se opusieron numerosos miembros del Cabildo. Sin embargo, los monjes no cejaron en su empeño y, tras una larga discusión, ya en 1.594, lograron el traslado a la Capilla de la Magdalena del monasterio.  No tuvo descanso el fallecido, ya que con motivo de las desamortizaciones del siglo XIX fueron exhumados de nuevo sus restos y devueltos, en 1.837, a la catedral, siendo enterrados primero en la cripta del Sagrario y después en la capilla de Santiago, donde permanecen desde entonces.
Sobre él una placa de mármol tiene labrado el siguiente epitafio:
VERDADERA VIRTUD CON Q DI MAIOR RESPLANDOR A MI ILUSTRE LINAJE ME LEVANTO A LA SILLA OBISPAL DE CALAHORRA Y DESPUES A LA DE BURGOS ULTIMAMENTE FUI ARÇOBISPO DE SEVILLA. BIVI INCULPABLE Y NO CONTENTO CON PROCURAR COMO BUEN PASTOR AUMENTAR LA GREI DEL SEÑOR QUE APACENTAVA FUNDÉ Y DOTÉ AMPLISIMAMENTE  ESTE MONASTERIO PARA QUE EN EL HALLASEN MUCHAS ALMAS CARRERA DE SALVACION  Y MUCHOS POBRES PERMANECIENTE EL SOCORRO DE MI LIBERALIDAD PERDI LA VIDA EN TIEMPO DE PESTE POQ APLACADO EL SEÑOR EN MI MITIGASE SU JUSTA YRA CON MIS OVEJAS Y DESPUES DE LARGOS DIAS ESTUVE SEPULTADO EN LA IGLESIA METROPOLITANA DE MI CATHEDRAL POR DILIGENCIA Y LAGRIMAS DE MIS ESPIRITUALES HIJOS FUI TRAIDO A ESTA YGLESIA DONDE CERCADO DE SUS PIADOSOS TRABAJOS  QUE SON FRUCTOS DE MI CHARIDAD Y ZELO ESPERANDO LA SEGUNDA ESTO REPOSO EL EL SEÑOR DON GONZALO DE MENA NATURAL DE TOLEDO MURIO AÑO MCCCCI FUE TRASLADADO EN MDXCVII.-
Encima de la lápida aparece un relieve en barro cocido y vidriado en blanco y azul, denominado La Virgen del Cojín, que representa la Virgen con el Niño, con estilo muy parecido al de la Virgen de la Granada. Es obra del siglo XV que pertenece al taller del florentino Andrea della Robbia.
Virgen del Cojín. Taller de los hermanos della Robbia.
Escoltando este conjunto encontramos un conjunto de cuatro pequeñas pinturas con imágenes de santos. 
A la izquierda del sarcófago aparece un arcosolio gótico en el que, por fin, se le ha encontrado hueco definitivo a la imagen de Santa Ángela de la Cruz, obra moderna (año 2.010) de José Antonio Navarro Arteaga.
Ángela Guerrero González (1.846-1.932), que era su nombre de nacimiento, ha sido siempre persona muy venerada en Sevilla por su absoluta dedicación a los pobres, hasta el punto de que, dos días después de su fallecimiento, el Ayuntamiento republicano de la ciudad de Sevilla, presidido por el alcalde José González Fernández de Labandera, decidió por unanimidad que constase en acta el sentimiento de la Corporación por la muerte de la religiosa y decidió se rotulase con su nombre la entonces llamada calle Alcázares, donde estaba y continúa el convento fundado por la religiosa. Juan Pablo II la beatificó en Sevilla con motivo de su visita a la ciudad el 5 de noviembre de 1.982, proclamándola Santa el 4 de mayo de 2.003. El Ayuntamiento de Sevilla ha renombrado la calle que llevaba el nombre de Sor Ángela de la Cruz por el de Santa Ángela de la Cruz. Desde 2.009, esta imagen procesiona en el Corpus de Sevilla. 
Santa Ángela de la Cruz. José Antonio Navarro Arteaga, 2.010.
En el muro izquierdo vemos un conjunto de pinturas sobre tabla, procedentes del antiguo retablo-relicario de la Sacristía Mayor de esta misma catedral, que se documentan como realizadas por Anton Pérez en 1.547. El retablo se componía de catorce pinturas, de las cuales se conservan todas excepto una que fue robada de esta misma capilla. Representan escenas alegóricas de las Virtudes, cuya práctica conduce a la salvación del alma.
Muro izquierdo de la capilla.
En la parte baja de este muro izquierdo, situada sobre unas cajoneras de madera noble, observaremos una talla de la una Virgen sedente, de autor anónimo sevillano del siglo XVIII.
Virgen con el Niño Jesús. Anónimo sevillano del siglo XVIII.
La vidriera que ilumina el interior de esta capilla, esta fechada en 1.560 y tiene como tema La Conversión de San Pablo.
La Conversión de San Pablo. Vicente Menardo, 1.560.
Sobre la reja de entrada de la capilla se dispone una vidriera gótica realizada por Enrique Alemán hacia 1.475. En ella figuran Santa Justa, Santa Rufina, Santiago el Mayor y Santa Bárbara
Santa Justa, Santa Bárbara, Santa Rufina y Santiago el Mayor.
Y aquí termina el recorrido de hoy.