Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El Parque de María Luisa, -II.

En esta segunda entrada sobre el Parque de María Luisa visitaremos la zona que queda a la derecha de la Avenida de Pizarro, según podemos ver en el siguiente plano:
Pinchar sobre el plano para agrandar.
Desde el monumento a la Infanta María Luisa, donde terminamos la entrada anterior, retrocedemos sobre nuestros pasos y regresamos a la avenida Rodríguez Casso; giramos a nuestra derecha y avanzamos hasta cruzar la avenida de Pizarro. Pasado el cruce, tomamos el primer camino de albero a la izquierda, que nos llevará a la 

Glorieta azul.
Es de forma irregular, estando su espacio ocupado por un parque infantil. Podemos acceder a ella a través de cuatro entradas, cerrándose el perímetro mediante la vegetación y ocho bancos decorados con azulejos azules y blancos.

Un par de imágenes de la Glorieta Azul.
Giramos noventa grados a la derecha respecto a la dirección que traíamos y, en dirección contraria a la avenida de Pizarro, prácticamente pegada a la anterior, veremos la recoleta.


Glorieta de las Pilitas.
Esta glorieta es cuadrada, con cuatro espacios abiertos y espacios cerrados por arbustos. No encontramos en ella monumentos ni dedicatorias, pero si una fuente central con azulejos blancos y azules, con cuatro bancos a juego con la fuente. Por cierto, no tengo idea de donde procede el nombre de la glorieta.
Glorieta de las Pilitas.
Si en la Glorieta de las Pilitas giramos noventa grados a la izquierda (siempre respecto a la dirección que seguíamos), un camino nos lleva entre dos glorietas: la de Más y Prat a la derecha y la de la Concha a la izquierda.

Glorieta de Más y Prat.
Poeta, periodista, autor costumbrista y dramaturgo ecijano, la glorieta dedicada a don Benito Más y Prat (y no Prats como pone en el rótulo) fue costeada por suscripción popular, a iniciativa del profesor Enrique Real Magdaleno, proyectada por Aníbal González e inaugurada el 2 de mayo de 1.924. Don Benito fue director durante más de diez años del periódico Eco de Andalucía, propiedad de Lamarque de Novoa, en el que publicó la mayoría de sus composiciones.
Glorieta de Más y Prat.
Tiene forma semicircular con bancos de ladrillo y respaldos de hierro, rematados en sus extremos con pináculos cuyos pedestales muestran en una de las caras anaqueles para libros y, en las demás, azulejos con escenas costumbristas sevillanas.
Escenas costumbristas.
En el centro del semicírculo se sitúa una hornacina en la que está situado un busto del autor, realizado por el prestigioso escultor e imaginero Antonio Castillo Lastrucci. Bajo él, podemos ver un retablo de azulejos de Enrique Orce que nos muestra dos angelitos que sostienen los escudos de Écija y Sevilla.
Don Benito Más y Prat. Obra de Castillo Lastrucci.

Azulejo de Enrique Orce con los escudos de Écija y Sevilla.
Glorieta de la Concha.
Está presidida por una magnífica pieza de cerámica trianera de color cobrizo originalmente construida por Cerámica Montalván (Triana) y con posterioridad por el escultor Emilio García Ortiz. En el conjunto de la glorieta destaca el juego de azulejería blanca, azul y cobriza que se manifiesta tanto en la fuente como en los bancos y muretes del perímetro.
Glorieta de la Concha desde la glorieta de Más y Prat.
Glorieta de la Concha. Fuente central.
En los planos proyectados y trazados en 1.913 por Forestier para el parque ya aparecía dibujada esta glorieta. Su diseño ordenado y clasicista, combinado con los toques de cerámica local, refleja la síntesis que ofrece en mucho de sus diseños para el parque.Por último, en los parterres laterales y representando las estaciones del año, se exponen cuatro esculturas. Su origen data del siglo XIX (aunque las actuales son reproducciones modernas), procedentes de Italia, y parece ser que acompañaban a la estatua de Fernando VII (imagino que será la que se encuentra al pie de la Torre de don Fadrique).

Primer plano de la fuente.


Las cuatro esculturas representan las estaciones del año.
Si en la Glorieta de la Concha nos ponemos de espaldas a la de Más y Prat (o sea, mirando a la avenida Pizarro), si giramos en ángulo recto a nuestra derecha llegamos, tras recorrer unos pocos metros, a la


Glorieta de Doña Sol. 
Fue inaugurada en 1.959, como homenaje a Eugenia Sol María del Pilar Fitz-James Stuart y Falcó, hermana del XVII duque de Alba, por el amor que le profesó a Sevilla durante toda su larga vida.
Glorieta de Doña Sol.
Diseñada por el arquitecto Luis Gómez Estern, contrasta con las líneas rectas que predominan en la mayoría de las glorietas del parque, y llama la atención por la presencia de la curva que, con grandes sinuosidades, va describiendo el contorno de los arriates, y a ella se pliega y somete todo el diseño de la misma. 
Imágenes de la glorieta, dedicada a la hermanda del XVII duque de Alba.
El ladrillo se emplea en bancos, bordes de arriates y escalinatas de acceso, pues toda ella está a un nivel inferior con respecto a las sendas que la rodean.En la actualidad la rosaleda convive con distintas variedades de plantas de flor. En este lugar estuvieron ubicados ciervos y jabalíes, y era el corral donde estos apacentaban.
En ambos extremos de la glorieta hay sendas estatuas
de las que ignoro su autor y a quienes representan.
Al llegar al final de la glorieta, giramos a la  derecha y luego el primer camino a la izquierda para llegar a la última de las glorietas del lado derecho de la avenida de Pizarro, que es la

Glorieta de Ofelia Nieto.
Diseñada por el arquitecto Juan Talavera y Heredia, con azulejo central pintado por Juan Miguel Sánchez, fue inaugurada en 1.935.
Glorieta de Ofelia Nieto.
Al fondo, la torre del Pabellón de Argentina, actual Conservatorio de Danza.
Tiene forma semicircular, con una pared blanqueada como fondo, en cuyo centro se dispone un hueco en el está expuesta la homenajeada, que va acompañada por dos figuras alegóricas que representan a la Música y al Canto. Dice la leyenda que las mocitas que tocan la rosa que porta doña Ofelia se casan antes de que transcurra un año. Bajo ella hay una fuente y a ambos lados de las figuras, bancos, junto a los que aparecen un par de cancelas por las que se puede acceder también al recinto. 
Ofelia Nieto, acompañada por las figuras alegóricas de la Música y el Canto.
Según la leyenda, las mozas que tocaran la rosa del azulejo se casaban antes de transcurrir un año.
La glorieta se completa con un camino apergolado que cierra el semicírculo y se prolonga por ambos lados, con bancos y plantas trepadoras, En los pilares del camino aparecen azulejos con los nombres de insignes autores clásicos y sus obras. Este espacio es utilizado con asiduidad para dar conciertos al aire libre.
Pérgolas que cierran la glorieta.
Todos los pilares de la pérgola muestran azulejos con nombres de compositores
 de óperas y sus obras.
María Ofelia Erenia Nieto Iglesias nació en Algete (Madrid) en 1.898. Descubierta por un miembro del Teatro Real de Madrid inició sus estudios musicales, que la llevaron a debutar como soprano dramática con dieciséis años en el Teatro Real. Recorrió con gran éxito los teatros de España, Sudamérica y finalmente, la Scala de Milán. En 1.928, y cuando estaba en la cúspide de su carrera, se retiró de la escena para contraer matrimonio con el sevillano Felipe Cubas. Falleció prematuramente con treinta y tres años recién cumplidos.
Ofelia Nieto.
Fin de la segunda entrada.