Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

domingo, 6 de marzo de 2011

Visitando la Catedral -VIII y final.

El Patio de los Naranjos.
Junto con la Giralda, es el único resto que queda de la mezquita almohade. Fue realizado entre 1.188 y 1.196 en su forma definitiva, ya que la Mezquita estaba en uso desde hacía seis años antes y suponemos que contaba con algún sahn provisional. 
La Giralda desde el Patio de los Naranjos.
En su origen era un espacio rectangular, de 43,60 metros de ancho por 82,40 metros de largo. Los lados cortos, al este y oeste, se componían de dos naves paralelas, prolongación de las naves laterales de la mezquita. El lado largo del norte sólo tiene una nave, en línea con el muro exterior. 
Toda la obra está realizada en ladrillo, excepto los pilares de los arcos que son de piedra. El conjunto se estructura, al igual que el resto de la mezquita, a base de arcos de herradura apoyados sobre pilares, cuadrados en el interior y cruciformes los que dan al patio. Los lados menores se abren con siete arcos, y trece en el lado mayor. Este último se reparte en dos series de seis arcos a cada lado del gran arco central, llamado hoy Puerta del Perdón. En cada lado menor se abrirían tres puertas a la calle, de la que sólo queda practicable la llamada Puerta del Lagarto, al pie de la Giralda. Se supone, por restos encontrados, que se cubría todo con armadura de par y nudillo. 
Puerta del Perdón, vista desde el Patio de los Naranjos.
El acceso de esta Puerta del Lagarto conserva aún una pequeña bóveda de mocárabe, que nos da una idea de la decoración que tendría la antigua mezquita. 
Puerta del Lagarto.
De la parte abierta del patio sólo conocemos cuatro brocales de mármol, acceso a los aljibes subterráneos, y la fuente central para las abluciones, con una taza de origen romano o visigótico, según los distintos historiadores; su restauración terminó en julio de 2.011. Los naranjos deben ser tradición antigua, dado el nombre, pero los actuales son del siglo XX, colocados en línea con los pilares de la mezquita. La solería de ladrillo, con canalillos que conectan los alcorques de los árboles entre sí, también es moderna. 
Uno de los cuatro brocales de mármol del Patio de los Naranjos.
Fuente central del Patio de los Naranjos.
Bajo el suelo hay diez aljibes, restaurados recientemente, algunos de los cuales se emplearon en el siglo XVII como osarios. Uno de ellos se ha habilitado como servicios públicos en la fachada oeste del Patio, junto a la iglesia del Sagrario.
Servicios públicos, en el subsuelo del Patio de los Naranjos.
En el pilar central de la arcada del este hay adosado un púlpito de mármol, del siglo XVII. Bajo éste una lápida nos informa que desde allí predicaron personajes de la importancia de san Vicente Ferrer, san Francisco de Borja, el beato Diego José de Cádiz, o el beato Juan de Ávila. 
Púlpito del Patio de los Naranjos.
Lápida conmemorativa del púlpito.
La Puerta del Perdón ocupa un tramo de la nave norte, con dos grandes arcos de herradura apuntada; llevan el trasdós rehundido y decorado con las yeserías originales, pero muy restauradas. 
En el interior del patio destaca sobre la Puerta del Perdón un gran tejaroz de madera, obra moderna del arquitecto Félix Hernández Giménez imitando el estilo almohade. Sobre él se sitúa el zaquizamí (especie de ático o buhardilla), una pequeña vivienda cuyo uso en la época desconozco, pero que fue vivienda de alquiler durante los siglos XV y XVI. Encima se puede observar un reloj de sol, estando rematado el conjunto por una fila de merlones.
Tejaroz de la Puerta del Perdón, visto desde el Patio de los Naranjos.
En la actualidad, primavera de 2.013, se están llevando a cabo importantes trabajos de restauración de la fachada de la calle Alemanes, incluida la Puerta del Perdón. Ello nos ha permitido la visión al detalle de imágenes que no se aprecian desde el nivel del suelo (cortesía del diario ABC), que reproducimos a continuación:

Detalles de la Puerta del Perdón.
La conversión de la mezquita almohade en Catedral trajo consigo algunos cambios en las naves del Patio. Se tabicaron varios espacios entre los pilares para dedicarlos a capillas. De éstas aún se conserva la Capilla de la Virgen de la Granada, al pie de la Giralda, actualmente convertida en oficinas y, por tanto, no visitable.
Puerta de la Concepción. Comunica el lado Norte de la Catedral con el Patio de los Naranjos.
Puerta de la Concepción. Detalle.
Fachada de la iglesia del Sagrario desde el Patio de los Naranjos.
Pináculos y ornamentos de la iglesia del Sagrario.
Al construirse la nueva catedral hispalense nunca se pensó en edificar un claustro, pues ya estaba el Patio de los Naranjos que oficiaba de tal. A diferencia de cualquier otro claustro, siempre estuvo abierto al pueblo, como una calle o plaza más. Fue conocido como el Corral de los Naranjos desde comienzos del siglo XIV. En el siglo de oro se convirtió en lugar de reunión y centro de comercio. Era una prolongación de la lonja de las gradas de la calle Alemanes, y cobijo de los mercaderes los días de lluvia. También fue refugio de gentes de mala vida, pues al tratarse de territorio sagrado estaba fuera del alcance de la justicia civil.

Las naves del lado de levante cerraron y se levantó un piso intermedio para habilitar una sede a la biblioteca de más de cinco mil volúmenes que donó el canónigo Hernando Colón, hijo del descubridor de América, y que desde entonces lleva como nombre "Biblioteca Colombina". Actualmente es administrada por la Institución Colombina, y mantiene su sede en la nave exterior de este lado junto con la parte colindante del lado norte, quedando abierta la nave interior que da al patio. 
Placas conmemorativas en la fachada de la iglesia del Sagrario.
Las naves del lado de poniente se derribaron en 1.617 para levantar la actual iglesia del Sagrario. El trozo colindante del lado norte, hasta la puerta del Perdón se dedicó a sacristía y oficinas de dicha Parroquia, hasta la actualidad.
Cúpula y linterna de la iglesia del Sagrario, vista desde el Patio de los Naranjos.
Entre 1.941 y 1.943 se realizó una completa investigación arqueológica y de consolidación del Patio, obra del arquitecto Félix Hernández Giménez. En el lado sur se señalaron en el suelo los arranques de los pilares que formaban la fachada de la mezquita, se realizó el actual suelo de ladrillos y el tejaroz que cubre la cara interior de la Puerta del Perdón. 
Modernamente ha sido una plaza más de la ciudad, jardín, lugar de esparcimiento y patio de juegos de la chiquillería del barrio circundante. Desde 1.992 el Patio permanece cerrado a la calle, siendo la salida del recorrido turístico de la Catedral. 
Puerta de la iglesia del Sagrario al Patio de los Naranjos.
En 2.011 se acometerán obras de rehabilitación en la fachada que da a la calle Alemanes, actualmente en mal estado. Precisamente, en este muro, frente a la calle Hernando Colón, se encuentra la Puerta del Perdón, entrada principal a la antigua Mezquita. 
Iglesia del Sagrario.
La iglesia del Sagrario ocupa terrenos pertenecientes antiguamente al Patio de los Naranjos, en la esquina de la calle Alemanes y la avenida de la Constitución. 
Una venerable tradición afirma que la Hermandad Sacramental del Sagrario de la Catedral fue fundada por doña Teresa Enríquez, "La Loca del Sacramento", en 1.511, año en que llegó a Sevilla como integrante del séquito del rey Fernando el Católico y de su segunda esposa, Germana de Foix. 
Traía consigo la famosa Bula Pastoris Aeternis expedida en Roma el 21 de agosto de 1.508 por el papa Julio II, concediendo indultos y especiales privilegios para las cofradías eucarísticas que se iban instituyendo bajo el patrocinio de tan noble dama en todos los reinos españoles.

La construcción se inició en 1.618 por el Maestro Mayor de la Catedral de Sevilla, Miguel de Zumárraga, el cual dirigió las obras hasta su muerte, ocurrida en 1.630. Los trabajos continuaron bajo la dirección de su colaborador directo, Fernando de Oviedo, para ser por fin finalizada por Lorenzo Fernández Iglesias en junio de 1.662. También participaron en el diseño los arquitectos Alonso de Vandelvira y Cristóbal de Rojas. 
El lugar escogido fue la entonces llamada nave de Nuestra Señora de la Granada, en el ala oeste del actual Patio de los Naranjos, por lo que fue preciso para comenzar las obras, derribar los restos que allí existían de la antigua Mezquita Mayor y diferentes capillas cristianas, así como la portada plateresca del Sagrario viejo realizada en mármol blanco. 
La estructura de la iglesia parte de una planta de cruz latina, el crucero esta cubierto por una bóveda con linterna. Posee tres puertas, una en el muro derecho que se abre al Patio de los Naranjos, otra a los pies, por la que se accede a la Catedral y la tercera, que sirve de entrada habitual a los fieles y comunica con la avenida de la Constitución.
Bóveda y linterna de la iglesia del Sagrario.
El exterior del edificio es de gran sobriedad, la fachada se divide en tres cuerpos superpuestos con escasa ornamentación, los dos inferiores tienen ventanas simuladas. El interior en cambio tiene una rica decoración, las cúpulas poseen una gran profusión de relieves que fueron realizados por los hermanos De Borja: Pedro, Pablo y Felipe.
Puerta de entrada de la iglesia del Sagrario desde avenida de la Constitución.
Entramos por la puerta de la avenida de la Constitución y, a nuestra derecha, vemos la nave con el Retablo Mayor al fondo.

Iglesia del Sagrario. Vista general desde la entrada.
Si miramos hacia arriba, distinguiremos, a través de la red protectora, las grandes figuras de Juan de Arce:
Destacan por su tamaño y nivel de detalle ocho grandes esculturas que vemos sobre las tribunas, cuatro de las cuales representan a los Evangelistas y las otras cuatro a los Padres de la Iglesia. El autor de todas ellas es Juan de Arce. 
El Retablo Mayor es obra de Francisco Dionisio de Ribas, que realizó la estructura, y Pedro Roldán, autor de las tallas. Procede de la antigua Capilla de los Vizcaínos, del desaparecido Convento de san Francisco, de donde fue trasladado en 1.840 al lugar que ahora ocupa. La escena central recoge el momento del Descendimiento, apareciendo en las calles laterales figuras de santos, mientras que en el banco se representa la Entrada en Jerusalén. Junto a este se hallan sendos bustos de san Pedro y san Pablo, obras modernas del escultor Vicente Hernández. En el ático podemos apreciar dos ángeles junto a una escultura de la Verónica que sujeta un paño con le efigie de Cristo. Todo este conjunto se remata con una escultura de san Clemente, obra de Pedro Duque Cornejo, que pertenecía al antiguo retablo, y que se ve con dificultad a causa de la red protectora que recorre todo el recinto.
Retablo Mayor de la iglesia del Sagrario.
El Descendimiento. Escena central del retablo.
La Verónica. Parte superior del retablo.
Custodia de plata, con san Pablo y san Pedro en el banco del altar.
Ángeles lampadarios.
Pequeño Crucificado, delante del Altar Mayor.
Púlpito de la iglesia del Sagrario.
Órgano de la iglesia.
A los dos lados del crucero, se sitúan sendos retablos construidos en el siglo XVIII por Pedro Duque Cornejo con mármoles de diferentes colores. El de la izquierda esta presidido por un Cristo Crucificado, de Manuel Pereira (siglo XVII), con una Inmaculada a sus pies, esculturas de gran mérito; fueron donadas por el arzobispo Pedro de Tapia. Las restantes imágenes, obras de Duque Cornejo, son san Buenaventura, san Juan Nepomuceno y san Cayetano. En el banco, dentro de una hornacina hay una Dolorosa.
Retablo izquierdo.
Cristo Crucificado. Manuel Pereira, siglo XVII.
San Buenaventura.
San Juan Nepomuceno.
San Cayetano.
Dolorosa, en el banco del retablo izquierdo.
La figura central del retablo de la derecha es una Inmaculada, también de Duque Cornejo. Flanquean a la Virgen sendos ángeles, figurando un san Miguel en el cuerpo superior. En la hornacina del banco, un Niño Jesús con una calavera a sus pies.
Retablo del lado derecho.
Inmaculada. Pedro Duque Cornejo.
Arcángel san Miguel.
Ángeles laterales del retablo derecho.
Hornacina en el banco del altar.
Una vez visitados los tres altares principalesde la iglesia, volvemos a la puerta de entrada para seguir de forma ordenada las capillas laterales. Si nos colocamos de espaldas a la Portada del Sagrario (la que comunica la iglesia con la Catedral, veremos que el templo tiene ocho capillas, cuatro en el lado derecho y otras cuatro en el izquierdo. Las de lado derecho son:. 

Capilla de santa Bárbara.
Desgraciadamente, siempre la he encontrado a oscuras, lo cual repercute en la calidad de las fotos. Sobre retablo fechado alrededor de 1.680, podemos contemplar la Santa titular flanqueada por santa Elena y santa Teresa. En el ático, un relieve de santa Ana con la Virgen. 
Capilla de santa Bárbara.
Santa Bárbara, con santa Elena y santa Teresa.
Capilla de la Inmaculada.
La imagen de la Inmaculada que preside esta capilla es de principios del XVIII y se encuentra en un retablo atribuido a Juan de Valencia. Junto a ella se coloca también el bellísimo Niño Jesús esculpido por Martínez Montañés en 1.606, que pertenece a la Hermandad Sacramental y procesiona en la festividad del Corpus.

Capilla de la Inmaculada.
Inmaculada Concepción. Siglo XVIII.
Niño Jesús. Martínez Montañés, siglo XVII.
Capilla de san Antonio.
El retablo fue realizado alrededor de 1.680 por Bernardo Simón de Pineda. Posee una escultura de san Antonio en el centro y otra de san Miguel Arcángel en el ático. En el muro izquierdo, dentro de una hornacina, veremos una pequeña Virgen con el Niño con enorme corona.
Capilla de san Antonio.
San Antonio de Padua.
San Miguel Árcangel.
Virgen con el Niño.
Capilla de la Virgen del Rosario. La imagen central, que representa a la Virgen del Rosario, fue realizada por el escultor de origen portugués Manuel Pereira a finales del XVII. Esta flanqueada por san Juan Evangelista y santo Domingo de Guzmán, mientras que en el ático se representa a este último santo en el momento de la aparición de la Virgen.
Virgen del Rosario. Manuel Pereira, siglo XVII.
Virgen del Rosario. Detalle.
Recorramos ahora las capillas del lado izquierdo, pero a la inversa, en dirección a la salida:

Capilla del Cristo de la Corona
En ella se encuentra un retablo neoclásico con las esculturas de un Nazareno del siglo XVI, una Dolorosa, san Francisco Javier y san Luis Gonzaga. En los muros laterales se disponen dos lienzos representando a san Hermenegildo y a san Fernando, firmados por Ángel de Saavedra y Duque de Rivas de mediados del siglo XIX. El Cristo de la Corona y Cruz a Cuestas es titular de la Hermandad del mismo nombre que tiene su sede en esta iglesia.
Cristo de la Corona.
San Luis Gonzaga.
San Francisco Javier.
Capilla de san Millán. 
El retablo del siglo XVIII está presidido por san Millán, conteniendo otras imágenes, como santa Catalina, san Roque, santa Gertrudis y la Inmaculada. En el ático aparece un relieve de la Trinidad y en el cuerpo inferior otro relieve con el Martirio de san Pedro de Arbues. 
Capilla de san Millán.
San Millán, con san Roque en la parte superior y la Inmaculada en la inferior.
Capilla de san José. 
Sobre un retablo barroco tallado entre 1.694 y 1.698, se encuentra la figura central de san José, atribuida a Pedro Roldán. En el banco se sitúa un grupo escultórico del Buen Pastor realizado en 1.738 y en los laterales se hallan sendas imágenes de san Pedro y san Pablo, fechables a finales del XVII. Las paredes se decoran con una serie de pinturas con escenas de la vida de san Nicolás, realizadas a mediados del siglo XVIII. 


Llama la atención el altar de plata situado ante el retablo, acompañado de atril y candelabros a juego y las dos lámparas, también de plata que iluminan la capilla. 
Capilla de san José.
San José con el Niño. Pedro Roldán, siglo XVII.
Otra imagen de la Capilla de san José.
Altar de plata de la Capilla de san José.
Lámparas de plata.
Capilla de las santas Justa y Rufina.
Está presidido por una imagen del Sagrado Corazón que procede de la Catedral, donde no tuvo mucha devoción, ya que es de un estilo que se sale del típico barroco sevillano. Sin embargo, como los sevillanos somos tan noveleros, aquí en el Sagrario se ha convertido en una de las imágenes más veneradas y, al contrario que en la Catedral, la feligresía la ha aceptado muy gustosamente. Sobre un retablo de Luis de Vilches realizado en 1.736 podemos ver las santas titulares y diversas tallas.
Capilla de las santas Justa y Rufina.
Imagen del Sagrado Corazón, procedente de la Catedral.
Las santas Justa y Rufina.
Alrededor de 1.690, el pintor Matías de Arteaga que era miembro de la Hermandad Sacramental de esta iglesia, pintó una serie de nueve óleos sobre temas bíblicos relacionados con la Eucaristía. La Hermandad aún conserva estas pinturas que forman parte de su patrimonio. Sin embargo, están expuestas en zona no accesible al público en general, por lo que aún no he podido verlas.

· Abraham y Melchisedec. El sacerdote Melchisedec, presenta el sacrificio del pan y del vino a Abraham. 
· El racimo de la Tierra de Promisión. Moisés envía a explorar la tierra de Canán. Los exploradores vuelven con racimos de uvas. 
· El paso del Jordán. Los israelitas atraviesan el río Jordán camino de la tierra prometida. 
· La ofrenda de Abigail a David. Abigail, esposa de Nabal, evita el enfrentamiento de éste con David, ofreciéndole el sacrificio del pan y del vino. 
· El traslado del Arca de la Alianza a Jerusalén. El rey David, tañendo una lira, conduce el Arca de la Alianza acompañado de su pueblo. 
· Elías y el Ángel. Elías es perseguido por Jezabel, desfallecido en el desierto, un ángel se le aparece y le da pan y agua. 
· Esther ante Asuero. Esther intercede ante el rey persa para que revoque el edicto de exterminio de los judíos. 
· La parábola de los invitados a la boda. El rey, que simboliza a Dios, quiere llenar su mesa de invitados. A todos llama, pero no todos acuden. Algunos no se presentan adecuadamente. En el centro de la escena se produce la expulsión del invitado indigno 
· La adoración del Cordero Místico. Veinticuatro ancianos adoran el trono en el que el Cordero Místico se muestra esplendoroso rodeado de ángeles. 

La Iglesia del Sagrario es sede de las siguientes Hermandades: 
  • Hermandad de la Corona y Nuestra Señora del Rosario. Aunque de antiguo origen, ha sido recientemente reorganizada. 
  • Hermandad Sacramental. Su fundación se remonta al siglo XVI y continua activa. En el mes de abril realiza una procesión que tiene por objeto administrar la eucaristía a las personas impedidas que viven en las inmediaciones de la parroquia. La comitiva se inicia con un grupo de niños que son conocidos como niños carráncanos, los cuales portan cirios rojos y van vestidos con una indumentaria especial que data del siglo XVIII. También procesionan el día del Corpus, tras la Inmaculada y delante del Niño Jesús, el domingo siguiente al Corpus (sólo dentro del Patio de los Naranjos) y el Jueves Santo, en el traslado del Santísimo al Monumento. 
  • Hermandad de la Pura y Limpia del Postigo. Fundada en el siglo XVII.
Esta visita de la iglesia del Sagrario pone fin al recorrido por la Catedral de Sevilla. He procurado que el recorrido sea lo más extenso y pormenorizado posible (mejor que sobre y no que falte), aunque inevitablemente han quedado lagunas en el camino (obras, falta de permisos, zonas no accesibles). En cualquier caso, un blog es algo vivo, que se regenera continuamente, por lo que a medida que las lagunas se vayan rellenando actualizaré los artículos correspondientes.

Hasta la próxima visita (que me parece que va a ser la iglesia del Salvador, recién arregladita).